Niegan asilo a abogada nicaragüense de la CPDH en Estados Unidos

La administración Trump persiste en su guerra contra los migrantes en los Estados Unidos y la figura del asilo es uno de sus objetivos.

  • San José, Costa Rica
  • 10:27 am
  • Jun 4, 2025

Imagen de referencia. Una oficina del Servicio de Ciudadanía e Inmigración de los Estados Unidos (USCIS).

USCIS
República 18

El Servicio de Ciudadanía e Inmigración de los Estados Unidos (USCIS) negó la primera instancia en la solicitud de asilo de una abogada de la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH) de Nicaragua, según una denuncia de Róger Castaño, presidente de la organización, este miércoles, 4 de mayo, al diario La Prensa.

La abogada dejó Nicaragua en 2019 y esperó seis años para su cita con las autoridades migratorias en su caso de asilo. La amenaza es su participación en casos a favor de presos políticos nicaragüenses bajo el régimen sandinista de Daniel Ortega Rosario Murillo, régimen cuyos abusos a los derechos humanos han sido documentados por diversas instancias nacionales e internacionales.

Un ex-trabajador de la CPDH señaló a República 18 que los defensores de la institución sufrieron persecución en Nicaragua.

En algunos casos hasta enfrentaron prisión. Me queda claro que no pueden regresar al país“, señaló la fuente, que optó por hablar bajo anonimato por motivos de seguridad. La respuesta de USCIS, según la propia abogada, es que su relato de persecución no era creíble, a pesar de las evidencias presentadas, según explicaron la propia abogada y Castaño.

La negativa implicó además la suspensión de su permiso de trabajo, una medida que el presidente Donald Trump pretendería volver estándar para solicitantes de asilo, según un reporte remitido a CBS News, como parte de una agenda anti-inmigrante que ha afectado todas las facetas del proceso migratorio en ese país.

Revocación de visas, eliminación de beneficios migratorias y las deportaciones masivas han sido las principales estrategias de la administración para expulsar a los migrantes irregularesLa administración pretende llevar o forzar de vuelta a sus países a tanto como un millón de los 11 millones de migrantes irregulares que se estima residen en el país.

Durante el primer mandato de Trump (2017-2021), Stephen Miller, actual jefe de personal de la Casa Blanca y acreditado como el autor intelectual de la estrategia anti-inmigrante del segundo mandato de Trump, había declarado que “sería feliz si ni un solo pie de ningún refugiado vuelve a pisar suelo estadounidense“.

No existen los derechos constitucionales para un ciudadano de un país extranjero que no tiene estatus (legal) en Estados Unidos, para exigir entrar al país. Tal derecho no puede existir. Tal derecho jamás va a existir“, declaró en otra ocasión, a pesar de precedente legal estadounidense que asevera lo contrario.