Corte Suprema aprueba que Trump acabe con el parole en Estados Unidos

Más de 500 mil migrantes de Cuba, Nicaragua, Venezuela y Haití perderán la protección del parole y deberán dejar el país o enfrentar deportación.

  • San José, Costa Rica
  • 9:02 am
  • May 30, 2025
República 18

La Corte Suprema de los Estados Unidos ha permitido al presidente Donald Trump acabar con el beneficio de parole humanitario —extendido en 2023 por la administración del presidente Joseph Biden— que protegía a más de 500 mil ciudadanos de Cuba, Venezuela, Haití y Nicaragua residiendo y trabajando en ese país.

La administración Trump había apelado a la Corte Suprema el pasado 8 de mayo luego de que la jueza federal Indira Talwani bloquease a la administración de acabar con el programa de parole el pasado 14 de abril. La administración pretendía que todos los beneficiarios del programa dejasen el país para el 24 de abril o enfrentasen la deportación.

El fallo pasó sólo con la oposición de 2/9 jueces (Sonia Sotomayor y Ketanji Brown) y además suspende un fallo de un tribunal inferior que detuvo los planes de Trump de terminar con las protecciones del Estatus de Protección Temporal (TPS) para algunos migrantes que viven en Estados Unidos.

El fallo es una victoria a corto plazo en la campaña de deportaciones masivas de la administración Trump, que por admisión de sus funcionarios (como el jefe de personal Stephen Miller) aspira a deportar a millones de migrantes irregulares, una política que han caracterizado como “Estados Unidos primero”.

La jueza Brown declaró que la Corte no tomó en cuenta “las devastadoras consecuencias de permitir que el Gobierno ponga fin precipitadamente a las vidas y medios de subsistencia de casi medio millón de no ciudadanos con reclamos legales pendientes”. Amparados por el programa de parole, se estima que unos 93 mil nicaragüenses residen en Estados Unidos.

La orden implicaría que estos migrantes deberán regresar a su país de origen en la fecha que la administración Trump y las autoridades migratorias fijen si no han afianzado un estatus legal en Estados Unidos. De lo contrario, podrían enfrentar un proceso de deportación