Poder Judicial de Costa Rica intenta justificar casa por cárcel para asesino de nicaragüense
Eduardo Ramírez Zamora recibió el beneficio de casa por cárcel el pasado 3 de mayo, supuestamente por razones médicas.
Captura del video de seguridad momentos antes de que Ramírez asesinase a Orozco con 14 balazos de su pistola de mano.
El Poder Judicial de Costa Rica intentó justificar la medida de casa por cárcel en beneficio de Eduardo Ramírez Zamora, asesino convicto de su vecino, el nicaragüense Otoniel Orozco Mendoza, alegando que la prisión “no puede garantizar el tratamiento, atención médica y alimentación adecuada que requiere su recuperación” luego de un proceso quirúrgico que supuestamente recibió Ramírez.
El condenado padece, desde 2019, diverticulitis (la obstrucción del intestino grueso), por lo cual debió ser intervenido médicamente.
Ramírez se encuentra desde el pasado 3 de mayo en arresto domiciliar tras haber recibido una condena de 20 años de prisión en diciembre de 2024, seis meses después de haber acabado con la vida de Orozco con 14 disparos de su pistola de mano el 3 de junio de ese mismo año, en el calor de una disputa vecinal iniciada por las esposas de ambos.
“Antes de tomar esta decisión, ya se habían otorgado dos permisos con custodia penitenciaria para que el imputado pudiera recibir atención médica especializada. Sin embargo, un dictamen forense confirmó que el sistema penitenciario no puede atender sus necesidades médicas actuales”, insiste la autoridad legal costarricense.
El abogado de la familia de Orozco, Rodrigo Araya, había denunciado que al condenado no le habían impuesto ninguna medida de seguridad, como el uso de brazaletes electrónicos para mantenerlo ubicado en cada momento, más allá de una visita mensual de un oficial de policía. Las autoridades lo admitieron, imponiendo esa medida apenas el martes, 6 de mayo.
Según la comunicación del Poder Judicial, la casa por cárcel se trata de una medida temporal. El 3 de septiembre, Ramírez deberá volver a prisión. Andrés Durán, el abogado de Ramírez —quien se encuentra en casa de sus padres en Escazú— niega la posibilidad de fuga y sostiene que el proceso se llevó apegado a la ley, mientras que su contraparte ha denunciado múltiples irregularidades.
El crimen fue capturado sin ambigüedad por cámaras de seguridad. Foto: Captura de pantalla
Araya, por su parte, habla de un “proceso abreviado”, que habría reducido la condena de Ramírez. En principio, Araya asegura que, en un proceso convencional, Ramírez podría haber sido condenado a entre 30 y 35 años de prisión. La condena, incluso, según dijo Durán a la periodista Amelia Rueda, estaría siendo apelada, por lo que podría reducirse incluso más.
La víctima, padre de 5 hijos, era ciudadano costarricense desde hacía más de 20 años, habiendo hecho su vida en el país. Su asesinato, ocasionado por 14 disparos de una pistola de mano empuñada por Ramírez, fue grabado por cámaras de seguridad y surgió luego de años de acoso xenófobo en contra del nicaragüense y su familia.