Exigen pena máxima contra asesino de nicaragüense en Escazú

El abogado encargado del caso del nicaragüense asesinado de forma brutal en Escazú exige 35 años de prisión contra el acusado, la pena máxima en Costa Rica para el delito de “homicidio calificado”.

  • San José, Costa Rica
  • 9:07 am
  • Jun 11, 2024

Captura del video de seguridad que muestra el crimen. Orozco fue asesinado al recibir 14 balazos.

Redes Sociales
República 18

Pena máxima es lo que exige Francisco Ayala, abogado encargado del caso de Otoniel Orozco, nicaragüense brutalmente asesinado en Costa Rica el pasado 3 de junio en un condominio en Escazú. Según comentó a República 18, Ayala espera una condena de hasta 35 años de prisión por el delito de “homicidio calificado” en contra del acusado, Eduardo Ramírez Zamora.

La situación sufrida por don Otoniel es muestra de odio, repugnancia y hostilidad por el simple hecho de ser nicaragüense“, señaló Ayala.

Ayala sostiene que la naturaleza xenófoba del ataque puede comprobarse “por los mensajes claros y directos que se logran evidenciar en el video”, refiriéndose a una grabación de una cámara de seguridad que muestra cómo Ramírez, en medio de un intercambio de insultos, tenía ya lista el arma con que disparó 14 veces contra Orozco.

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El video circuló por redes sociales, causando revuelo entre usuarios nicaragüenses y costarricenses por igual. Pero no es la única pieza de evidencia que está considerando. Ayala mencionó a República 18 la existencia de “discusiones de chat en las cuales se dan este tipo de expresiones despectivas en contra de don Otoniel por, de nuevo, el simple hecho de ser nicaragüense”.

“La defensa del imputado alega que existe una situación de legítima defensa con relación a sus derechos personales con una atenuante que según ellos es ‘estado de emoción violenta'”, pero Ayala lo rechaza, pues “hubo premeditación y ventaja total” de parte del perpetrador, quien tenía ya un historial de actitudes, amenazas y descalificaciones con el ahora interfecto.

Hacia esto apuntan testimonios de vecinos, quienes apuntan a que Ramírez habría conseguido el arma homicida por el hecho de que Orozco dirigía una empresa de seguridad, a pesar de que al nicaragüense “nunca nadie vio a don Oto con un arma, jamás“.

Un crimen de odio

El origen de la tensión eran las actitudes xenófobas de Ramírez, que persistieron durante alrededor de 4 años previo al ataque mortal, según reveló a República 18 una fuente cercana al caso que optó por el anonimato.

Según esta fuente, en diversas ocasiones Ramírez expresó frustración por el hecho de que su vecino fuese nicaragüense, alegando que “todos los nicaragüenses son unos muertos de hambre”, entre otros insultos, y acosando a Orozco y a su esposa, al punto de que estos ya lo habían denunciado.

Ramírez tenía programado encarar un juicio por “palabras y actos obscenos” en contra de Ramírez y su esposa el próximo 14 de junio, pero el homicidio y su posterior detención y reclusión en prisión preventiva llevaron a la suspensión del proceso. Un mes más tarde también debía comparecer por un caso de agresión.

Otoniel Orozco Mendoza, víctima de un crimen de odio en Escazú este lunes, 3 de mayo. Foto: Redes Sociales

Desde 2022, en Costa Rica la Ley reconoce como crimen de odio “al homicidio calificado que suceda a causa de la nacionalidad, raza, edad, sexo, opinión política, situación migratoria, orientación sexual, identidad o expresión de género, discapacidad o características genéticas”, por lo que el caso de Orozco bien podría catalogarse como tal.

La xenofobia como tal en Costa Rica no es un delito que conlleve pena privativa de libertad“, reconoció Ayala. “Se conoce en los juzgados contravencionales penas que generalmente son multas o trabajos social”, añadió.

Por su parte, Rosario Murillo, vocera del régimen sandinista de Nicaragua, calificó al delito de “imperdonable” e instó a las autoridades costarricenses a hacer justicia. Ayala confía en que el sistema legal costarricense está capacitado para impartirla sin importar la nacionalidad de la víctima.