¿Encontró Ortega un aliado en Lula?
Napoléon Campos, especialista salvadoreño en Relaciones Internacionales, integración regional y migraciones, dijo a República 18 que Lula “decidió jugar a hacer una especie de árbitro entre Dios y el Diablo, pero más cerca del Diablo”.
El presidente brasileño Luiz Inácio “Lula” da Silva declaró que personalmente pediría al presidente Daniel Ortega la liberación de monseñor Rolando Álvarez, obispo de Matagalpa y prisionero político del régimen sandinista de Nicaragua. Álvarez fue sentenciado a 26 años de prisión por supuesta “traición” y “menoscabo a la integridad nacional”.
Un día después de haberse reunido con el Papa Francisco en Roma, el mandatario brasileño dijo a reporteros que el presidente de Nicaragua debería “tener el coraje” de reconocer que cometió “un error” con el encarcelamiento de Álvarez.
¿Un aliado de Ortega?
Recientemente, el presidente brasileño ha sido foco de controversia debido a sus aparentes intenciones de suavizar la presión internacional contra la dictadura de Daniel Ortega, algo que contrasta con las muestras de compromiso democrático de otros mandatarios de izquierda en la región, como el presidente Gabriel Boric de Chile.
En el contexto del LIII Periodo Ordinario de la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA), desde Brasil se propusieron varios cambios a un documento elaborado por una comisión de varios países tratando “el escalamiento de la represión, el cierre del espacio cívico y las violaciones a los derechos humanos” en Nicaragua.
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En esencia, las modificaciones propuestas por Brasil al documento moderaban el lenguaje. Por ejemplo, enfatizaban la soberanía del Estado de Nicaragua, tachando que este debe permitir “el acceso pleno y sin obstáculos a su territorio” a organismos internacionales y en su lugar escribiendo que este debe “cooperar plenamente con los órganos internacionales de derechos humanos”.
También se tachaba en la propuesta un párrafo que expone que “el empeoramiento de las condiciones ha provocado que cientos de miles de nicaragüenses hayan abandonado el país desde 2018″, así como ponía en duda los hallazgos del Grupo de Expertos de Naciones Unidas, que concluyen que el gobierno de Ortega cometió crímenes de lesa humanidad.
“Entre Dios y el Diablo, pero más cerca del Diablo”
Brasil desistió de estas modificaciones y logró consensuar una nueva versión del documento durante la sesión de este 22 de junio. Napoléon Campos, especialista salvadoreño en Relaciones Internacionales, integración regional y migraciones, dijo a República 18 que Lula “decidió jugar a hacer una especie de árbitro entre Dios y el Diablo”.
“Pero opta por estar más cerca del Diablo y así es como, posiblemente empujado por su ministro de relaciones exteriores, que ya fue un año ministro en el anterior gobierno de su partido, en el de Dilma Rousseff, destituida por señalamientos de corrupción; por eso (Lula) va a ver al tirano ruso, Vladimir Putin y por eso se le ocurre invitar a Nicolás Maduro a una cumbre de mandatarios sudamericanos” añadió Campos.

“Están claras las violaciones abominables a los derechos humanos cometidas por Daniel Ortega, pero Lula, empujado por una visión de esta cursi y trasnochada de solidaridad entre regímenes que ya ni siquiera tienen nada de izquierda, pide suavizar el peso contra Ortega” declaró Campos, señalando que la disyuntiva en América Latina “ya no es entre izquierdas y derechas, sino entre democracias y tiranías“.
“Juega este triste papel y, por lo que sabemos, no tiene otro remedio, ante la falta de eco sobre suavizar la condena de Daniel Ortega, que retirar su propuesta a favor de, según podemos ver, una condena y el delineamiento de una hoja de ruta para poder rescatar a Nicaragua de las garras de la tiranía de Daniel Ortega” concluyó el experto, quien además hizo un llamado al presidente y a su canciller para que “no despilfarren sus recursos políticos y diplomáticos en tiranos como Putin, Maduro y Ortega. No lo merecen. Lo único que merecen los tiranos es ser detenidos y derribados por las ciudadanías democráticas“.