Cinco similutes entre Daniel Ortega y Augusto Pinochet
Daniel Ortega comparó al mandatario chileno Gabriel Boric con Pinochet. ¿Quien tiene más similitudes?
Luego que el presidente de Colombia, Gustavo Petro, acusara a su homólogo nicaragüense, Daniel Ortega, de ser “un Pinochet”, en referencia al dictador chileno Augusto Pinochet, surgieron debates y comparaciones entre ambos dictadores.
Este martes, el presidente colombiano Gustavo Petro arremetió este martes contra el dictador Daniel Ortega y lo comparó con el militar chileno Augusto Pinochet, que depuso al mandatario Salvador Allende, tras asestarle un golpe de Estado hace 50 años.
“Toda mi solidaridad para Gioconda Belli, poeta de la resistencia nicaragüense contra Somoza, ahora perseguida por Ortega. ¡Qué paradoja! aquí, en Chile, recorro casas de poetas chilenos a quienes la dictadura allanaba sus casas y asesinaba y Ortega hace lo mismo que Pinochet”, publicó Petro citando un tweet de la poetisa Belli.
Gabriel Boric, respondió este miércoles a los ataques de Daniel Ortega en contra de los carabineros, que son la fuerza armada del país, luego de que el dictador nicaragüense dijo que eran «asesinos».
¿En qué se parece Pinochet y Ortega?
Sistemáticas violaciones de Derechos Humanos
Ambos regímenes autoritarios son considerados como violadores de derechos humanos. En el caso de Nicaragua, el informe del Grupo de Expertos de la Organización de Naciones Unidas (GHREN) refleja que en Nicaragua se cometen sistemáticas violaciones a los derechos humanos.
Destierro de oponentes y críticos
Al igual que Ortega ha despojado de su nacionalidad a más de 300 nicaraguenses, Pinochet también implementó esta práctica.
La Junta de Gobierno chileno, en el ejercicio de la potestad constituyente que se atribuyó en septiembre de 1973, mediante el Decreto Ley 175 del 3 de diciembre de 1973, modificó la Constitución de 1925 y agregó como causal de pérdida de nacionalidad: “Por atentar gravemente desde el extranjero contra los intereses esenciales del Estado durante las situaciones de excepción previstas en el Artículo 72 N° 12 de la Constitución Política”.
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Estableció, además, que esa determinación requería ser declarada por un Decreto Supremo fundado. Más tarde, el Decreto Ley 335 del 2 de marzo de 1974, concedió al afectado por tal medida el recurso de reclamación ante la Corte Suprema, y luego, el Decreto Ley 1301 del 7 de enero de 1976, modificó asuntos de igual contenido.
Espionaje y represión
Al igual que Ortega, en Chile, el principal mecanismo con facultades para anular toda clase de oposición política al régimen, fue la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), creada en junio de 1974.
Este organismo represivo fue sustituido, en 1977, por la Central Nacional de Informaciones (CNI), que cumplió hasta 1990 las mismas funciones de represión. Otra de las variantes de estos órganos fue la Dirección Nacional de Comunicación Social (Dinacos), encargada de entregar a los medios la «versión oficial» de los hechos.
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Cierre de medios y persecución a los medios
Una de las ramas hacia la que dichos centros de inteligencia en Chile dirigieron su atención fue la de la información: persiguiendo, exiliando y eliminando a periodistas, y evitando las publicaciones de medios de izquierda. El régimen dispuso del control de la programación radial, televisiva y escrita. Se abrieron así las puertas a la existencia de una sola prensa, la de derecha, lo que constituyó la pérdida del pluralismo en el ámbito comunicativo.
Si la diversidad de prensa y el debate público marcaron la época de gobierno de Salvador Allende, lo opuesto caracterizó al régimen de Augusto Pinochet. Inmediatamente después del golpe de Estado se decretó el toque de queda en todo el territorio chileno. Se silenciaron las radios Portales y Magallanes, y los diarios El Clarín (perteneciente al Partido Comunista), El Siglo, Puro Chile, fueron allanados y sus prensas destruidas. Durante el propio 11 de septiembre las Fuerzas Aéreas bombardearon algunas emisoras de radio como parte de la Operación Silencio.
En Nicaragua la dictadura ha expulsado a más de 200 periodistas, mientras que organizaciones de prensa contabilizan más de 1,300 agresiones a reporteros en cinco años.
Eliminar partidos políticos
Ortega y Pinochet eliminaron a sus rivales políticos a través del secuestro y la anulación de personerías jurídicas. En el caso de Nicaragua, para la contienda electoral de 2021, Ortega eliminó a los partidos políticos que podían hacerle frente y permitió la participación de los que podía controlar.