Cuatro años del asesinato de Jimmy Parajón y más de 240 días de cárcel para su hermano preso político
Miguel Parajón aún llora la muerte de su hijo asesinado de un disparo en el pecho durante las protestas de 2018 y busca las fuerzas para lograr ver la libertad de su hijo, Yader Parajón
Este 11 de mayo se cumplen cuatro años del asesinato del universitario Jimmy Parajón, asesinado de un disparo en el pecho durante las protestas de 2018 en Nicaragua. Su papá Miguel Parajón continúa llorando en silencio su muerte; mientras busca fuerzas para seguir luchando por la libertad de su otro hijo, Yader Parajón, quien es preso político del régimen de Daniel Ortega.
Jimmy Parajón quien producto del impacto de bala murió de una hemorragia masiva en un hospital privado de Managua, tenía 35 años y era estudiante del último año de la carrera de Derecho de la Upoli, donde se mantuvo atrincherado como una forma de protesta contra el gobierno de Daniel Ortega.
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Tras cuatro años de impunidad, su padre Miguel Parajón sigue exigiendo justicia por su hijo asesinado y demandando libertad para su hijo preso político, que ya cumple más de 240 días detenido tras haber sido ser recapturado cuando intentaba salir del país para ponerse a salvo de la represión del régimen.
“Ya va a cumplir cuatro años (Jimmy) desde que me lo mataron, yo sigo pidiendo justicia por mi hijo asesinado y quiero ver a mi otro chavalo (Yader) en libertad porque está preso injustamente, y que salgan todos los demás detenidos (políticos). Por todo esto que me ha pasado yo me siento deprimido y a veces me levanto a media noche a recordar mientras me ruedan las lágrimas, esto no ha sido fácil”, comparte don Miguel.

Este señor de 66 años, con surcos en su frente, de complexión recia y quemado por el sol, dice que Yader, quien es estudiante de cuarto año de la carrera de Sicología de la UCA, tenía una pequeña pulpería en su casa en un barrio de Managua, donde se “defendía” mientras él pagaba los servicios de agua y la energía eléctrica. Y aunque don Miguel no pudo estudiar para obtener un título profesional, siempre luchó para que sus hijos salieran adelante, “yo siempre quise que fueran ‘alguien’ en la vida, que fueran profesionales, que no fueran unas personas sin oficio. Yader pagaba sus estudios universitarios con su ventecita, y Jimmy tenía su esposa y vivía aparte, pero venía a visitarme y no salía de aquí porque era su casa también, él era mecánico de motocicleta y hacía sus rumbos y yo le ayudaba en la parte eléctrica. Yo nunca perdí el vínculo con mis hijos”, afirma Miguel Parajón.
“En el 2020 recibí asedio en mi casa, a veces los guardias se ponían a la orilla de la puerta y no me dejaban salir, todo ese año fue así, aunque nunca me agredieron. A veces me venían a vigilar hasta cuatro patrullas, pero mi muchacho (Yader) no estaba aquí. La verdad que la situación en Nicaragua la veo cada día más dura, ahora es más complicado conseguir dinero porque casi no hay empleos, además tengo poco trabajo, yo me la lucho por sí solo de manera informal, hago mis rumbos, pero no como antes que sí ganaba, compraba mi motocicleta y le ayudaba a mi chavalo. Yo trabajo en bombas de agua, trifásica, monofásica, reparo taladros, entre otras herramientas de trabajo”, detalla.
Su hijo preso político es lo “único que tengo en esta vida”

Don Miguel Parajón se siente abrumado por el panorama político de Nicaragua y sólo su fe le da esperanza de un cambio en el país.
“Aunque yo sigo esperando justicia por la muerte de mi hijo Jimmy y libertad para mi otro hijo (preso político), vos sabes que ahora es peligroso protestar porque ya te ponen en la mira, por eso hay que ser prudente. Fíjate que yo guardo una esperanza que Dios le va a tocar el corazón a la pareja de gobernantes, los padres de víctimas estamos en la misma situación y solo nos queda pedir a Dios que nos ayude, porque aquí no tenemos dónde recurrir”, sostiene Parajón.
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Asegura que no sabe dónde toma fuerzas para seguir luchando en la vida, aunque lo único que desea es tener trabajo y volver a estar junto a su hijo Yader en su casa. “A veces me encuentro con muchas personas (cuando va a visitar a su hijo preso político) en El Chipote y son solidarias conmigo porque yo soy solo, y me dan raid hasta afuera porque ya no tengo motocicleta, aunque tengo una motocicleta que Jimmy me dejó, pero es muy cara y no tengo capacidad económica para repararla, aunque si hiciera unos trabajos de al menos unas tres bombas para piscina, yo la podría echar a andar. Ahorita solo estoy echándole a la ventecita que me dejó Yader”, dijo el señor.
El 16 de abril de 2019 Yader Parajón fue detenido por agentes policiales mientras se encontraba en la acera de su casa en la capital. “Dale chavalo hp montate”, le ordenó un oficial mientras varios uniformados lo rodearon para montarlo a la fuerza a la tina de una patrulla y conducirlo hacia la estación policial IV de la Ajax Delgado, pero fue liberado cinco días después. El 4 de septiembre de 2021 la Policía orteguista volvió a detener a Yader en la frontera de El Guasaule mientras intentaba cruzar hacia Honduras, y así continuar con rumbo a El Salvador. Luego fue conducido hasta las instalaciones del nuevo Chipote desde donde purga una condena de 10 años de prisión luego que, a inicio de febrero de este año, el Ministerio Público lo acusó por el delito de conspiración para cometer menoscabo a la integridad nacional en perjuicio del Estado de Nicaragua y la sociedad.
“Yo he aguantado mucho porque primero se muere mi esposa, luego matan a mi hijo Jimmy y ahora tengo a mi otro hijo preso, y a veces las personas que me ven en El Chipote me dicen: ‘Don Miguel, usted es fuerte porque esos tres golpes que ha recibido no son fáciles’. Ahora lo único que yo tengo en esta vida es a mi hijo preso, cuando lo voy a ver a la cárcel le compro agua, su yogurt, entre otras cosas, así como sus calzoncillos, calcetines y demás productos de aseo personal. A veces la gente me regala cositas para llevarle. La última vez que lo visité lo vi flaco, aunque dice que está bien, (pero) lo percibí un poquito más bajo de peso”, aseguró el padre.