El plan de Trump que podría llevar a la deportación de cientos de miles de solicitantes de asilo

La medida aceleraría la deportación al momento de recibir respuesta negativa en un proceso de asilo, lo que permitiría a las autoridades migratorias deportar al solicitante sin una audiencia ante un juez de migración.

  • San José, Costa Rica
  • 2:14 pm
  • Jun 25, 2025

Trump en 2017.

AFP
República 18

El gobierno del presidente estadounidense Donald Trump estaría planeando desestimar las solicitudes de asilo de cientos de miles de migrantes en los Estados Unidos con el fin de habilitar sus deportaciones en el contexto de su campaña de deportaciones masivas, según denunciaron al menos dos informantes a la cadena estadounidense CNN.

Se trata de una serie de iniciativas labradas por funcionarios y expertos legales de la administración Trump, coordinados desde presidencia por el consejero superior y jefe de personal de la Casa Blanca, Stephen Miller. La medida apuntaría a migrantes que hubiesen ingresado a Estados Unidos de forma irregular para luego solicitar asilo.

Ya Kristi Noem, secretaria del Departamento de Seguridad Nacional de Trump, facultó al Servicio de Ciudadanía e Inmigración de los Estados Unidos (USCIS, por sus siglas en inglés) para iniciar procesos expeditos de deportación y tomar “medidas adicionales para sancionar las infracciones civiles y penales de las leyes de inmigración”, según un memorando filtrado a CNN.

En base a esta autoridad, USCIS ya no tendría que acudir al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) o a la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, ibid.) para realizar procesos de expulsión, por lo que esto agilizaría de forma considerable las deportaciones de quienes vean su proceso de asilo rechazado.

De tal forma, USCIS se convertiría en una entidad crucial para la campaña de deportaciones masivas de la administración Trump, pasando de procesar solicitudes de y proporcionar beneficios migratorios a realizar labores de expulsión como “un brazo ejecutor de ICE”, según caracterizó Sarah Mehta, subdirectora de asuntos políticos de la Unión Estadounidense de Libertades Civiles (ACLU), a CNN.

En la práctica, esta medida aceleraría la deportación al momento de recibir respuesta negativa en un proceso de asilo, lo que permitiría a las autoridades migratorias deportar al solicitante sin una audiencia ante un juez de migración. Según CNN, procedimientos similares ya han sido orientados a migrantes irregulares que no puedan demostrar residencia en el país durante dos años o más.

Deportaciones masivas

Matthew Tragesser, portavoz de la agencia, no comentó al respecto del señalamiento del medio. Insistió, sin embargo, que la prioridad de USCIS sigue siendo “la evaluación y verificación de antecedentes de todos los extranjeros que buscan venir, vivir o trabajar en Estados Unidos”, admitiendo las herramientas especiales otorgadas por Trump vía Noem “para garantizar que se mantenga la integridad del sistema de inmigración, se descubra y aborde con prontitud el fraude, y se expulse del país a los extranjeros ‘ilegales'”.

Según declaraciones del vicepresidente de Trump, J. D. Vance, la administración pretende deportar a por lo menos 1 millón de personas por año en cuatro años de mandato. A la fecha, según sus propios datos, las agencias de seguridad han expulsado del país a unos 207 mil inmigrantes presuntamente indocumentados.

Las redadas migratorias, apuntando particularmente a lugares de trabajo, han causado controversia en todo el país e inspirado protestas masivas en distintas ciudades, iniciando en Los ÁngelesTrump ha respondido con despliegues policiales-militares para reprimir estas movilizaciones, elevando preocupación por lo que la oposición percibe como crecientes tendencias autoritarias.