La ambiciosa ley de Trump que afectará millones de remesas
La “única, grande y bella” ley del presidente Donald Trump impondrá un impuesto del 3.5% a las remesas de migrantes.
Donald Trump durante un acto de campaña previo a las elecciones de 2024 que le devolvieron la presidencia.
La cámara de representantes del Congreso de los Estados Unidos aprobó la “Única, Grande y Bella” propuesta de ley para la reestructuración del presupuesto propuesta por el presidente Donald Trump el pasado jueves, 22 de mayo.
Esta ley de amplio alcance incluye un impuesto del 3.5% a las remesas enviadas al extranjero por migrantes indocumentados y cualquiera cobijado por algún beneficio migratorio, incluyendo visas de trabajo, una concesión ante el 5% originalmente previsto, así como desembolsa mayores recursos a las agencias de control migratorio y revoca ciertos impuestos como los que devenga el Estado de propinas y horas extra.
Con un voto de 215 a favor y 214 en contra (el representante que habría causado un empate, el demócrata Gerry Connolly de Virginia, falleció a los 75 años el miércoles, un día antes de la votación), la ley pasará al Senado, donde le espera bastante resistencia a pesar de la ligera mayoría republicana (53/100) en esa cámara del Legislativo norteamericano.
La ley afectaría a millones de personas que laboran y pagan impuestos en Estados Unidos, así como a las economías de los países que reciben, como los Nicaragua.
Según datos del Banco Central, “el flujo de remesas recibido del exterior” en el primer trimestre de 2025 “totalizó 1,441.3 millones de dólares, registrando un crecimiento interanual de 26.3%, equivalente a 300.4 millones de dólares adicionales a lo registrado en igual trimestre de 2024″, un aumento que ha sido consistente prácticamente en toda la última década.
El 83.8% de estas remesas proviene
“¡Podría decirse que es la ley más importante en la Historia de nuestro país!“, exageró Trump por medio de sus redes sociales, felicitando al presidente de la Cámara baja, el republicano Mike Johnson, por el esfuerzo del partido en aprobar la ley.
“¡Ahora es momento de que nuestros amigos del Senado se pongan manos a la obra y me envíen este proyecto de ley lo antes posible! No hay nada que perder. Los demócratas han perdido el control y andan sin rumbo, sin confianza, agallas ni determinación“, continuó el mandatario.
Trump y el Partido Republicano esperan ver la ley aprobada para el 4 de julio, Día de la independencia de los Estados Unidos.
De ser aprobada por la Cámara alta, el Senado, la ley contribuiría a los esfuerzos anti-inmigración de la administración Trump, enfrascada en una guerra legal multifrente con el sistema político estadounidense para entregar lo que el mandatario considera “un mandato” inequívoco para deportar a más de un millón de migrantes indocumentados.
En particular, la tributación de las remesas se erige como uno de los principales métodos de presión, pues las oportunidades económicas y la capacidad de enviar apoyo a familiares de vuelta en sus países son algunas de las prioridades de los migrantes, regulares o no, en los Estados Unidos.
Expertos como el politólogo Manuel Orozco calculan un impacto sentido por hasta 50 millones de nicaragüenses que no poseen la ciudadanía estadounidense, aproximadamente un 80% de todos los migrantes nicaragüenses que residen en Estados Unidos, según dijo al medio Confidencial.
En total, el Estado norteamericano recaudaría, ceteris paribus, 14 millones de dólares mensuales tan sólo de las remesas nicaragüenses.