Nicaragua llega a Día mundial de la radio con más de cuarenta emisoras cerradas por la dictadura

La radio en Nicaragua empezó a operar en 1933 bajo auspicios de la Guardia Nacional. Atacada por la dictadura somocista, una vez más se encuentra acosada por el régimen censor de Ortega y Murillo.

  • San José, Costa Rica
  • 2:55 pm
  • Feb 13, 2025

El estudio de Radio Corporación, una de las principales radios del país.

Cortesía
República 18

En su guerra contra los medios de comunicación independientes, el régimen sandinista de Daniel Ortega Rosario Murillo ha contribuido a la decadencia de las radios del país, habiendo confiscado, cancelado la personería jurídica y/0 económicamente asfixiado a por lo menos 40 radioemisoras desde el inicio de la crisis en abril de 2018.

Así llega Nicaragua a este 13 de febrero, Día mundial de la radio, una fecha conmemorativa establecida por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) y adoptada por Naciones Unidas en 2012 para reconocer la importancia de la radio como medio de comunicación, educación y unión entre pueblos y culturas.

En Nicaragua la radio juega un papel muy importante en la vida de comunidades rurales. “Estas emisoras estaban al servicio de sus comunidades y se convirtieron en plataformas para fomentar la educación ambiental”, señaló Fundación del Río en una publicación conmemorativa en su cuenta de Twitter.

La radio en Nicaragua tiene casi un siglo operando desde su implementación para uso militar de la Guardia Nacional en 1933. Bajo la dictadura somocista (1936-1979), la radiodifusión fue creciendo lentamente.

En los últimos años del somocismo, las radios, junto a otros medios de comunicación, contribuyeron con el esfuerzo pro-democracia, por lo que sufrieron las largas y sucesivas censuras. Esta censura política volvió luego de que, en abril de 2018, el régimen sandinista desatase la represión contra manifestantes pro-democracia. Las radios denunciaron lo que ocurría.

Las primeras en ser perseguidas fueron las que incluían segmentos periodísticos o de denuncia social. A menudo las radios funcionaban como vehículos para que los pobladores de las comunidades rurales expresasen las problemáticas que les agobiaban. Las pocas que quedan, como Radio Corporación, han debido autocensurarse.

Luego, el objetivo fueron las radios religiosas. Radios como Radio María perdieron su personería jurídica por orden de la dictadura. En agosto de 2022, poco antes del secuestro del obispo Rolando Álvarez, 10 radios en su diócesis en Matagalpa fueron clausuradas por el régimen sandinista.

El vacío ha sido ocupado forzosamente por radios oficialistas que transmiten el mensaje y la propaganda del régimen, ignorando entre el ruido de programas sensacionalistas las demandas y problemáticas que afectan a la población.

Estas radios compiten de forma desleal con las emisoras civiles que persisten, pues reciben apoyo financiero y logístico del régimen sandinista. Los medios que desafiaron al régimen, como Radio Darío y el programa radial Onda Local, fueron asaltados y agredidos, su presencia ya no física en Nicaragua, sino relegada al espacio digital.