¿Qué hacer si tu patrocinador del parole es abusivo?
Los beneficiados del parole pueden denunciar a sus patrocinadores sin temor a ser deportados
El programa de parole humanitario iniciado en enero para permitir a haitianos, cubanos, venezolanos y nicaragüenses residir y hasta trabajar temporalmente en Estados Unidos depende de que los beneficiados sean patrocinados por un residente estadounidense con capacidad económica para mantenerlos.
Este sistema genera una dinámica de poder que, en algunos casos, deja al beneficiado en una posición de sumisión ante su patrocinador y ya han aparecido denuncias de abuso señalando a patrocinadores de este programa.
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“Abusos, amenazas y explotación laboral“, reportan medios como el Directorio Cubano de Noticias en este contexto. Hasta el momento se cuentan pocas denuncias, pero es un riesgo que se tiene que tener en cuenta. ¿Qué amparo tienen los beneficiarios ante situaciones como esta?
“Muchos no entienden la magnitud del problema que se meten con la ley ante una denuncia de un beneficiario“, explicó a República 18 el experto legal en temas de migración Ronmell López. “Los beneficiaros tienen muchos derechos porque el patrocinador firma con migración un contrato que no debe romper“, añade.
El Servicio Estadounidense de Inmigración y Ciudadanía (USCIS, por sus siglas en inglés), que administra el programa del parole, establece las responsabilidades del patrocinador. El patrocinador debe asistir a su beneficiario en los procesos legales para su autorización de trabajo, así como también para encontrar oportunidades laborales y aprender inglés.
El patrocinador debe apoyar económicamente a su beneficiario, en caso de requerirlo, durante el periodo de dos años que cubre el programa, pero el beneficiario “no tiene que pagar de vuelta, reembolsar, trabajar para o servir, casarse o compensar de alguna otra forma a su patrocinador”.
López menciona haber recibido casos con estas ofensas. “Les quitan el pasaporte, les controlan o cobran la comida, los pasajes, las llamadas a los familiares; amenazan con enviarte de vuelta a Nicaragua, los hacen trabajar enormes jornadas e incluso los retienen, no los dejan salir“, algo que, señala, es un delito muy grave.
“La denuncia del beneficiario es muy vital para hacer valer tus derechos”, dice López, quien recomienda acudir a la Policía en cuanto se manifieste la mínima expresión de conductas abusivas. “La persona debe salir y denunciar todo a la Policía, puesto que necesitás tu pasaporte y tu libertad; no vinieron a ser esclavos domésticos ni sexuales, porque hasta casos así me han llegado”, recomienda López.
“La Policía te buscará un refugio temporal para ayudarte y ofrecerán acompañamiento psicológico”, agrega.
La denuncia no es motivo de deportación o expulsión del territorio estadounidense y el beneficiario podrá seguir en los Estados Unidos el tiempo restante de sus dos años de parole. Por supuesto que el apoyo que ofrece un patrocinador es vital estando en un país extranjero sin redes de apoyo, pero el experto considera que el abuso no puede tolerarse.
“En el momento en que incumplen con su contrato, (los patrocinadores) ya están violando la ley“, apunta el experto.
Tras la denuncia, el beneficiado no está obligado a buscar otro patrocinador ni a iniciar otro proceso. Simplemente necesita demostrar que es autosuficiente. Además, dependiendo del delito al que fueron sometidos, podrían aplicar a ciertas visas (tipo U, T, y VAWA) para víctimas de crímenes como la violencia de género e intrafamiliar y la trata de personas.