Así de dramático recibe Nicaragua el Día Mundial de los Refugiados

Nicaragua recibe el día mundial de los refugiados con una oleada de migración forzosa de dimensiones históricas.

  • 4:34 am
  • Jun 20, 2023
Refugiados caminando
República 18

Cada 20 de junio se celebra el Día Mundial de los Refugiados, una iniciativa de Naciones Unidas para “enaltecer la fortaleza y el coraje de las personas que se han visto obligadas a abandonar su hogar para escapar de conflictos o persecuciones”.

La población migrante nicaragüense recibe este día en un alto histórico: más de medio millón de nicaragüenses tuvieron que dejar el país forzosamente desde que inició la crisis en 2018, según datos de las autoridades migratorias de los principales países receptores.

Es decir, Nicaragua ha perdido en 5 años el equivalente a 8% de su población, que en 2021 se calculaba en alrededor de 6 millones 851 mil. Se trata de una cifra histórica que supera con creces a la ola migratoria de la década de 1980, cuando cerca de 200 mil nicaragüenses partieron al extranjero huyendo de la guerra y de la crisis económica que la primera dictadura sandinista precipitó sobre la población.

Incluso teniendo en cuenta el crecimiento de la población, que a finales de la década era de alrededor de 4 millones, la oleada actual sigue siendo hasta dos veces superior, pues en toda la década de 1980 sólo el equivalente a un 4% de la población huyó de Nicaragua.

Los retos del refugiado en Estados Unidos

Estados Unidos, Costa Rica, España, Panamá y Canadá son los principales destinos para los refugiados nicaragüenses, aunque son los primeros dos los que concentran la gran mayoría del flujo migratorio. Tan sólo Estados Unidos registró haber interceptado a 344 mil nicaragüenses desde abril de 2018, según la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de ese país.

Romnell López, especialista en leyes migratorias y activista por los derechos de los migrantes, explicó a República 18 que los principales retos para los solicitantes de refugio en los Estados Unidos son “de índole material”. “Dónde establecerse, dónde vivir, cómo mantenerse para sobrevivir”, algo que se dificulta considerando que conseguir un permiso de trabajo puede ser un proceso “de meses”.

Denuncia Migración
Exiliados nicaragüenses

Por otro lado, el proceso de asilo en sí puede durar entre 6 meses y varios años. Otros simplemente optan por no pedir asilo y permanecen en un estatus irregular que los pone en peligro ante las autoridades. “Muchas personas me cuentan que, como no tienen cita en la corte si no es hasta 2 o 3 años, entonces no solicitan el asilo. Esto es errado puesto que, cuando llegás a tu corte en migración sin haber solicitado tu asilo ese año, tu caso queda desestimado” señaló el experto.

“La desinformación es un gran reto” expuso López. “Una buena cantidad de los que vienen no saben que, aunque no tengan corte en migración, tienen que someter su asilo un año después del día en que entraron y su permiso de trabajo a los meses de haber solicitado asilo; hace falta tener un abogado y no todos pueden pagarlo” lamentó, añadiendo que también “las estafas son un peligro” para esta demografía.

La sombra de Chaves en Costa Rica

Por su parte, Costa Rica ha recibido más de 250 mil solicitudes de asilo desde el año 2018, 90% de las cuales corresponden a nicaragüenses. Ana Quirós, defensora de derechos humanos e integrante del consejo político de la Unidad Nacional Azul y Blanco (UNAB), aseguró a República 18 que “el gobierno del presidente costarricense Rodrigo Chaves ha querido actuar de manera extremadamente autoritaria” para con los migrantes.

La retórica anti-migrante del mandatario exacerba lo que Quirós llama “una problemática xenofóbica” en el país. “Las disposiciones del gobierno de Chaves dificultan conseguir la documentación” para regularizar el estatus migratorio en el país del sur, aunque agradece que “en Costa Rica hay una democracia” y el presidente no puede imponer su voluntad unilateralmente.

“La mayoría se han visto forzados a salir del país por el contexto de represión y por la problemática económica que se deriva de esta” expuso Quirós. “Este número se suma a más de 800 mil nicaragüenses que ya vivían en Costa Rica antes de 2018; incluso una parte ya está nacionalizada” dijo la experta.

Teniendo en cuenta esto, para Quirós la retórica de Chaves no es congruente. “En un país de 5 millones” como lo es Costa Rica, los nicaragüenses “representan un peso muy fuerte y se puede decir que uno de cada cinco personas que vive en el territorio costarricense es nicaragüense o de origen nicaragüense“.

“De mala a muy grave”

La situación de los refugiados en este país es de mala a muy mala, de grave a muy grave” dijo a República 18, Claudia Vargas, coordinadora para temas de Nicaragua de la Fundación Arias para la Paz. “¿Ha habido avances? No. Al contrario: ha habido retrocesos” sentenció.

“En comparación a todas las facilidades que puso el presidente Carlos Alvarado para que pudieran entrar los migrantes, ha habido notables y obvios retrocesos en materia de acceso a derechos” declaró Vargas, añadiendo que “ahorita no hay ni siquiera posibilidades de entrar al registro. No te contestan el teléfono, hay una plataforma que no sirve”.

Vargas acusó al presidente Chaves de “criminalizando la migración y al refugiado nicaragüense” a través de sus políticas, en particular sus decretos. “Aún prevalece el tema del seguro social para acceder al permiso laboral. Eso es muy complicado para un migrante que no tiene posibilidades económicas, que trabaja para sobrevivir” expuso.

“Este gobierno no ha tenido la voluntad política que tuvo el gobierno de Carlos Alvarado (2018-2022) para darle una respuesta a la crisis migratoria. Más bien se escuda en los problemas económicos post-COVID como pretexto para llamar a la cooperación sobre Costa Rica. Hace reiterados llamados a cuánto le cuestan los migrantes y eso alimenta la xenofobia” concluyó Vargas.