Dictadura utiliza a partidarios y funcionarios públicos en juicio contra obispo Rolando Álvarez

Siendo falsa la acusación, “es lógico pensar que los testigos propuestos para el juicio reproducirán circunstancias igualmente falsas, con el propósito de sustentar una resolución que, de antemano, sabemos no será favorable ni justa”

  • 9:58 pm
  • Ene 18, 2023
juicio contra obispo Rolando Álvarez
República 18

Un total de 16 funcionarios públicos y partidarios sandinistas, entre ellos seis peritos policiales, figuran como testigos en el juicio que mantiene la dictadura en contra del obispo Rolando Álvarez, que desde agosto de 2022 se encuentra ilegalmente encarcelado por supuesta traición a la patria y ciberdelito. La misma acusación arremete en contra del padre Uriel Vallejos, quien actualmente está en el exilio.

La abogada Martha Patricia Molina señaló que el Código Procesal Penal de Nicaragua establece como un delito grave el falso testimonio, algo que la dictadura ha venido realizando con frecuencia en los juicios políticos en contra de opositores y, ahora, con religiosos.

La experta resaltó que mucho antes que el régimen realizara las audiencias en el caso de monseñor Álvarez, era evidente que el sistema judicial fabricaba todo este proceso en contra del obispo. “Una parte necesaria, primordial son los testigos y peritos que se estarán presentando ante el judicial”, de ahí la necesidad de tener que buscar testigos, aunque fueran funcionarios públicos.

“Este proceso, al igual que los otros tienen el común denominador de ser nulos de principio a fin, son ilegales, arbitrarios y vulnera derechos humanos. Considero que todo lo que ha ocurrido a cada secuestrado es relevante porque la dictadura no está cumpliendo ni siquiera las leyes y reformas inconstitucionales que crearon precisamente para estos juicios” expresó Molina.

Molina puntualizó que se está en presencia de “una degeneración totalitaria” nunca antes vista, ya que el obispo Álvarez se convierte en el primer alto jerarca católico procesado por razones políticas en la historia moderna de Nicaragua.

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“El Código Penal establece que antes de declarar, los testigos no podrán comunicarse entre sí, ni con otras personas, ni ver, oír o ser informados de lo que ocurra en el juicio. Pero en este caso concreto, los testigos y peritos ya deben tener en sus manos una guía de preguntas formuladas por el juez y el fiscal, que se las tendrán que aprender de memoria para posteriormente no fallar cuando les llegue su respectivo turno de declarar”, añadió.

Engranaje represor es colocado en juicios contra sacerdotes

Dentro de estos procesos impera el común denominador de nulidad desde el principio y, además, de vulnerar los derechos humanos. Un guión que ha seguido la dictadura de Ortega y Murillo en todos los juicios contra opositores, defensores de derechos humanos y periodistas, que han permanecido firmes denunciando los atropellos.

Para Danny Ramírez-Ayérdiz, del Centro de Asistencia Legal Interamericano en Derechos Humanos (Calidh), más allá de los delitos imputados contra el obispo Rolando Álvarez, existe un patrón de censura y castigo, que se está generando desde hace mucho tiempo.

Esto no solo ha afectado a disidentes políticos, según el abogado, sino también a los mismos simpatizantes y adeptos del Frente Sandinista que han sido utilizados como testigos falsos en juicios políticos.

A criterio de la abogada Orieta Benavides, el sistema de justicia en Nicaragua actúa de común acuerdo para perseguir, procesar y castigar a los opositores. Igual que en el caso de monseñor Álvarez. “No es más que una farsa judicial que pretende dar apariencia de legalidad a las constantes e innumerables violaciones que se cometen contra quienes consideran una amenaza o un estorbo”, sostiene.

“Siendo falsa la acusación contra monseñor, es lógico pensar que los testigos propuestos para el juicio reproducirán circunstancias igualmente falsas, con el propósito de sustentar una resolución que, de antemano, sabemos no será favorable ni justa para monseñor”, señaló la especialista.

“De esta forma el régimen continúa poniendo en marcha el mismo patrón de represión que tiene en la cárcel a más de 230 personas, condenadas por la comisión de delitos inexistentes, carentes de toda legalidad, en clara violación de todas las normas que rigen un verdadero proceso penal, en total indefensión, violación de sus derechos fundamentales y sufriendo penas excesivas. Muchas de las cuales han sido confirmadas por los tribunales de justicia”, argumentó Benavides.

Funcionarios públicos de Matagalpa son testigos “falsos”

La información sobre los 16 testigos en el juicio contra el obispo Rolando Álvarez fue divulgada en el perfil de Twitter del exfuncionario judicial nicaragüense, Yader Morazán. En la publicación evidencia que varios de estos son funcionarios públicos del régimen en el departamento de Matagalpa.

Estas son parte de las personas de Matagalpa, que fungen como testigos contra el obispo Rolando Álvarez

Elba Marina Rayo: Trabaja en Radio Insurrección, que opera dentro de la Casa Departamental del FSLN

Gabriela Alejandra Rayo Castro: es casada con el sobrino del jefe de los paramilitares de Matagalpa, Lalo Soza.

Emiliano Antonio Pérez Castro: Hermano del excomisionado (baja deshonrosa) Marvin Pérez, quien después de abril fue nombrado como delegado del Ministerio de Transporte de Matagalpa. Su cuñada es la jueza Sheyla Patricia Delgado Medrano.

Josefa Azucena Jirón López: Es secretaria del Ministerio de Educación de Matagalpa.

Erling Francisco Picado Montoya: Recientemente fue nombrado defensor público en el Complejo Judicial de Matagalpa.

Unos “testigos no sabían”

El padre Erick Díaz, quien se encuentra en el exilio, aseguró que en la larga lista de testigos contra monseñor hay varios que “no sabían y se dieron cuenta hasta ahora que sus nombres han sido usados y puestos ahí”. “Citarlos y amenazarlos para que digan lo que ellos prepararán” es lo que viene, sostiene el sacerdote.

“Hay varios que van con alegría a descargar su odio y decir mentiras. Hay otros que prima su fe y no son capaces de dar testimonios falsos”, puntualizó el sacerdote desde su perfil de Facebook, tratando de mostrar que varios no están ni estaban sabidos que participarían testificando en dicho proceso contra el obispo.