Exiliados viven cuaresma fuera de Nicaragua

“Llegar a un cuarto año con impunidad, sin que haya justicia y cada vez más y más nicaragüenses exiliándose es doloroso y lo que nos anima es a seguir exigiendo justicia”

  • 12:27 am
  • Mar 3, 2022
Anciano recibe ceniza en cuaresma
República 18

Exiliados nicaragüenses viven la cuaresma fuera del país con la esperanza de poder vivir la liturgia muy pronto en Nicaragua.

Desde Costa Rica, muchos exiliados salieron desde temprano para recibir la Santa Misa y la cruz de ceniza que se recibe el primer miércoles de cuaresma.

Para Eilyng Cruz Rojas, abogada nicaragüense exiliada en Costa Rica, la cuaresma es un proceso espiritual que involucra muchos pasos.

“Es un proceso de conversión, de silencio y de oración ante las diversas tentaciones que se nos van presentando”, expresa Cruz.

Cruz agrega que en esta ocasión, debido a la pandemia de Covid-19, los sacerdotes colocaron la ceniza en el cabello de los feligreses.

Cuaresma es oportunidad para reconciliarnos con Dios

Por otro lado, para Roberto Collado, periodista exiliado en el vecino país del sur, la cuaresma representa “una oportunidad para reconciliarnos con nuestro padre celestial”.

“Nos permite y nos recuerda que somos vulnerables y que somos parte de la creación de Dios”, expresa el joven periodista. “Para tener un anhelo y una esperanza en la resurrección que Cristo nos prometió”.

Collado también señala que el amor al prójimo es vital para reconocer que somos parte de la creación divina de Dios.

El joven periodista al igual que muchos exiliados espera poder vivir la época de cuaresma muy pronto en su país de origen, Nicaragua.

“Vivir la cuaresma lejos de la patria es doloroso”

Así lo expresa Wendy Quintero, periodista nicaragüense que tuvo que salir de su país debido a la persecución que sufren los trabajadores de prensa.

Ella es una devota católica que llevar el proceso que implica la cuaresma, lejos de la patria “es doloroso”.

“Esto afecta porque (en Nicaragua) vivíamos en comunidad, al menos para mí, entonces venir aquí es como volver a empezar nuevamente y además hay ciertas cosas dentro del proceso litúrgico que van variando, obviamente porque es otro país”.

Quintero, a pesar de extrañar Nicaragua y el vivir la cuaresma toda la Semana Santa la llena de nostalgia, pero también de esperanza.

“Debemos tener la esperanza de que algún día podremos volver a nuestra patria a vivir la cuaresma”

Para ella, la cuaresma es un período que le recuerda el preludio de la crisis sociopolítica de abril de 2018, época que estuvo marcada por el sufrimiento de los nicaragüenses a manos de las autoridades del régimen.

“Llegar a un cuarto año con impunidad, sin que haya justicia y cada vez más y más nicaragüenses exiliándose es doloroso y lo que nos anima es a seguir exigiendo justicia”, agrega.

De igual manera, Quintero expresa que a pesar de todo el proceso difícil que implica el exilio, los nicaragüenses que están fuera de su país deben tener la esperanza de que algún día podrán volver a su patria y vivir la cuaresma con la cultura, idiosincrasia y religión que nos caracteriza.

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