Barrida en Contraloría alcanza a la presidente de su Consejo Superior
Entre 50 y 90 trabajadores de la Contraloría habrían perdido sus puestos menos de una semana después de que se informase de las proyecciones de auditorías nacionales, reveló una fuente a República 18.
María José Mejía García, presidente del Consejo Superior de la Contraloría General de la República, presenta el Informe de Gestión Anual 2020. 14 de abril, 2021.
La Asamblea Nacional, controlada por el Frente Sandinista, aceptó la renuncia de la sandinista María José Mejía García, miembro propietaria del Consejo Superior de la Contraloría General de la República (CGR) de efecto inmediato este martes, 17 de junio.
La Asamblea también aprobó a la candidata propuesta por los “copresidentes”, Daniel Ortega y Rosario Murillo, la exprocuradora de municipalidades en la Procuraduría General de la República (PGR), la también sandinista María Elieth Esquivel Tinoco.
Esquivel había sido codirectora del Instituto Nicaragüense de Fomento Municipal (INIFOM), cuyas facultades fueron transferidas a la PGR en julio de 2024.
El cambio fue comunicado días después de que se informase en medios independientes el despido de al menos 90 trabajadores de la CGR. Una fuente cercana a esa institución pudo confirmar a República 18 la separación de sus cargos de al menos 50 trabajadores.
“Andan corriendo a mucha gente. Van como cincuenta personas. Hay temor desde el jueves pasado, a algunos simplemente les han dicho que lleguen a trabajar mañana y no les pagan lo que les corresponde por ley, no ven ni un peso”, confió la fuente.
La misma fuente aseguró a este medio que la renuncia de Mejía había sido ordenada hace aproximadamente una semana.
En base a otras fuentes también anónimas, el periodista Miguel Mendoza aseguró que a la excontralora Mejía no le permitieron entrar a su despacho, por lo que su “renuncia” fue posiblemente coaccionada para formalizar su separación del cargo.
“Entre los despedidos hay funcionarios protegidos del corrupto contralor, Luis Ángel Montenegro Espinoza“, aseguró Mendoza en una publicación en su cuenta de Twitter (ahora X).
Murillo fúrica
La misma fuente había confiado a República 18 el pasado 11 de junio que Murillo no estaba conforme con el trabajo que habían hecho tanto la CGR como la PGR en la fiscalización de instituciones gubernamentales.
“Los mandaron a llamar a todos los que andaban haciendo auditorías, independientemente de en qué alcaldía o institución estaban en ese momento, porque a la presidente no le gusta cómo proyectaron” en sus informes la trayectoria de las instituciones y su uso de los recursos estatales, indicó la fuente.
En consecuencia, según la fuente, todos los funcionarios involucrados en auditorías “están en la cuerda floja”, a riesgo de perder sus puestos, lo que finalmente se materializó esta semana.
Los auditores y demás involucrados, sostuvo la fuente, “sólo se le presentaron los hechos, sólo le dijeron lo que habían encontrado en sus indagaciones“. Pero Murillo no estuvo conforme.
El informante apunta a que este descontento mostrado por Murillo, así como posibles esquemas de corrupción “no aprobados por presidencia”, podrían haber motivado estos despidos.