Régimen de Ortega cierra filas con Irán en medio de guerra contra Israel

Irán mantiene un conflicto con Israel desde el 13 de junio, cuando respondió con misiles a ataques selectivos israelíes contra su liderazgo militar y científico involucrado en investigación nuclear.

  • San José, Costa Rica
  • 10:00 am
  • Jun 17, 2025

Bombardeo iraní contra Tel Aviv, Israel, la madrugada del 17 de junio, 2025.

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República 18

La dictadura sandinista de Daniel OrtegaRosario Murillo se ha posicionado en favor de Irán en el conflicto que este país sostiene contra Israel desde los ataques selectivos contra liderazgo iraní el pasado 13 de junio. Así lo ha dejado claro Murillo en su alocución habitual del lunes, 16 de junio, consistente con la cercanía de ambos regímenes.

Al ataque israelí, titulado “Operación León Rampante“, fue un operativo de decapitación contra el liderazgo militar y científico iraní involucrado en investigaciones en energía y posiblemente armamento nuclear. Irán respondió con una estrategia abrumadora, enviando centenares de misiles para colmar a las defensas israelíes, logrando varios golpes sin precedentes en ciudades grandes y objetivos importantes.

La situación rápidamente escaló en un intercambio de misiles entre ambos países. Hasta el momento, las autoridades iraníes han informado de 224 muertos y más de 1200 heridos, mientras Israel reporta 24 muertos y 592 heridos, aunque bajo un cerco mediático significativo que impide verificar estos datos.

“Hemos estado en comunicación con nuestro embajador en Teherán, compañero Ramón Mungada, manteniendo contacto permanente y, sobre todo, pidiéndole a Dios que proteja a las familias en todo el mundo”, comunicó Murillo el lunes, pidiendo además por la “paz mundial” y la seguridad de las familias en Teherán.

De igual forma, el régimen se alineó con el foro de izquierda hispanoamericano Alianza Bolivariana para los Pueblos de América (ALBA), condenando “categóricamente los ataques perpetrados por las fuerzas israelíes contra el pueblo iraní, en una maniobra que pone en peligro la paz y la seguridad internacionales en su intento por controlar y hacerse de toda la región y sus riquezas”.

Dos regímenes hermanados por la represión

A pesar de que Teherán y Managua se encuentra a más de 13 mil kilómetros de distancia, el régimen sandinista en Nicaragua ha sido históricamente uno de los más apasionados defensores de la teocracia islámica del ayatolá. Ambos regímenes comparten similitudes y enemigos geopolíticos.

Ambos regímenes tuvieron su origen en 1979 luego de revoluciones que depusieron a gobiernos cercanos a Estados Unidos, el de Anastasio Somoza y el del Shah (rey) Mohammad Reza Pahleví respectivamente. Ambos gobernantes derrocados murieron al año siguiente, aunque en circunstancias muy distintas, y los regímenes que los reemplazaron desarrollaron una retórica radicalmente anti-estadounidense.

Sin embargo, el gobierno islámico en Irán nunca fue interrumpido, mientras que el Frente Sandinista fue derrotado electoralmente en Nicaragua tras una guerra civil.

Ambos países tienen un historial represivo que ha derivado en sanciones de parte de los Estados Unidos y la Unión Europea. En el caso de Irán, las más recientes fueron impuestas a raíz de la represión de la Guardia Revolucionaria Iraní contra manifestantes durante el ciclo de protestas de 2022, que dejó un saldo de casi 500 muertos, algunos de ellos ejecutados públicamente por el Estado.

Tal fue el caso de Mohren Shekari, ejecutado el 9 de diciembre de 2022 tras comparecer en lo que Amnistía Internacional calificó de “simulacro de juicio”, en el que fue condenado a muerte por el delito de “enemistad contra Dios”.

Por su parte, el gobierno de Nicaragua ha reprimido violentamente protestas desde que inició la crisis de 2018, dejando un saldo de alrededor de 350 muertos y, por medio de procesos denominados “farsas judiciales” por organizaciones defensoras de derechos humanos, condenó a cientos de opositores a prisión por el delito de “traición a la Patria”.

Apoyo mutuo, pero inmaterial

Irán y Nicaragua han firmado acuerdos de cooperación que no se han materializado en resultados tangibles. El más reciente ocurrió durante la visita de Ibrahim Raizi, presidente iraní (2021-2024) el 13 de junio de 2023. El apoyo entre ambos países ha sido, pues, fundamentalmente moral y político, aunque siempre ha existido la amenaza de un acercamiento militar.

“Lo que ofrece Irán a Nicaragua es respaldo político” explicó a República 18 Carlos Cascante, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad Nacional de Costa Rica. “Cuando un país tiene cuestionamientos desde la mayoría de la comunidad internacional“, como es el caso de Nicaragua, “se aferra a los respaldos políticos” de otros países cuestionados, detalló.

Según el politólogo, el común denominador entre estas naciones es que “son calificados como adversarios, incluso amenazas para los Estados Unidos“.

El fallecido presidente iraní, Ibrahim Raisi, junto a Daniel Ortega durante una visita oficial a Nicaragua en junio de 2023. Israel ha acusado a Nicaragua de montar una base para el “terrorismo” de Irán en la región. Foto: AFP

“Por otro lado, Irán, Nicaragua, Cuba y Venezuela buscan mecanismos para evadir las sanciones económicas” impuestas por países como Estados Unidos y los miembros de la Unión Europea, expuso Cascante. “Entre ellos intentan llegar a acuerdos para establecer medidas que les permitan salir de ese bloqueo económico” añadió.

Para Napoléon Campos, especialista salvadoreño en Relaciones Internacionales, integración regional y migraciones, “han confluido en el mundo procesos de desmantelamiento democrático-constitucional e institucional en varios países, en varias latitudes, incluyendo países como Nicaragua, con una dinámica inaugural fiera, salvaje y cobarde“.

El especialista cita la invasión rusa a Ucrania como el contexto de “agudización de los proyectos tiránicos”. “Observamos que la cooperación entre tiranos se va estrechando y, por ende, los congresistas y gobiernos de países democráticos se convierten en sus enemigos” agregó.

Campos calificó al gobierno de Irán como una cúpula de “chiítas fascistas“, refiriéndose a la rama del islam que profesa e impone la República Islámica. “Tienen las manos bañadas en sangre por sus abominables violaciones a los derechos humanos, por mantener una política de odio contra las mujeres” denunció Campos.

Daniel Ortega se ha prestado a muchas cosas” en nombre de la cooperación, dijo Campos, quien señaló que las investigaciones de Irán en el área de las armas nuclear crea “una especial tensión” en cada uno de los acuerdos entre ambos países. De tal modo que Nicaragua estaría, con su cercanía con Irán, provocando a los Estados Unidos.

En una publicación de Truth Social, el presidente estadounidense Donald Trump dejó clara la postura de su administración para con Irán: “NO PUEDE TENER UN ARMA NUCLEAR” (mayúsculas suyas) y en uno anterior exclamó que “Irán debería haber firmado el acuerdo que les pedí. ¡Qué vergüenza y qué desperdicio de vidas humanas!“, insinuando la posibilidad de intervención estadounidense.