Nace un nuevo intento de unidad en la oposición nicaragüense

Una sesión de trabajo entre líderes de varias organizaciones de la oposición nicaragüense tuvo lugar en Miami, Florida, a instancias del padre Martínez Gamboa y organizaciones pro-democracia internacionales.

  • San José, Costa Rica
  • 9:54 am
  • Jun 2, 2025

El Primer Encuentro de la Unidad de Acción de Plataformas Opositoras en la Universidad Internacional de Florida, Miami. 30 de mayo, 2025.

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República 18

Un colectivo de líderes opositores se reunió en la Universidad Internacional de Florida en Miami para atender “al llamado urgente de unidad frente a la dictadura” de Daniel Ortega Rosario Murillo que gobierna en Nicaragua, en una jornada de trabajo entre el viernes 30 y el sábado 31 de mayo. La reunión había sido convocada por el sacerdote Benito Martínez Gamboa.

La primera jornada, bajo el lema “Que todos sean uno“, abrió con un acto en memoria de las víctimas de la Masacre del Día de las Madres en el aniversario del ataque, uno de los peores crímenes del régimen sandinista contra una manifestación que exigía justicia por los entonces 90 asesinados por el Estado durante la crisis de abril de 2018, año en que el régimen acabó con la vida de unas 350 personas.

Fue una masacre, sí, pero también un despertar. Los jóvenes que murieron no lo hicieron en vano: sus vidas encendieron la llama que hoy nos guía. En su honor, reafirmamos nuestra determinación: Nicaragua debe ser libre, y lo será“, señala el documento oficial emitido en la reunión.

“Hoy decimos, con fe y decisión, que el camino hacia la libertad continúa. Nos hemos reunido para abrazar el llamado del (padre Martínez), quien desde 2024 y reafirmando su convocatoria en febrero de 2025 ha insistido en la urgente necesidad de unidad entre todas las plataformas opositoras“, continúa el documento oficial.

Personalidades opositoras reconocibles como Medardo Mairena, del Movimiento Campesino, y la abogada Anexa Alfred Cunningham, activista por los derechos de pueblos indígenas y afrodescendientes del Caribe nicaragüense, tomaron parte en este proceso.

También contó con el apoyo del Programa Regional Partidos Políticos y Democracia en América Latina de la Fundación Konrad Adenauer y de la Iniciativa Democrática de España y las Américas. “Reafirmamos nuestro compromiso por la democracia y la libertad”, declaró en un comunicado la organización AVANZA – Movimiento por los Derechos Civiles y Políticos.

“Los participantes vivieron un proceso de indagación apreciativa, que analiza en forma positiva la mejora de procesos con el objetivo de fortalecer la articulación estratégica de la oposición”, señala un comunicado de la Plataforma de Unidad por la Democracia (PUDE), una de las organizaciones cuyo liderazgo tomó parte del proceso.

Líderes de la oposición nicaragüense durante la reunión en Miami, Florida. Foto: Cortesía

“Nuestra lucha no es solo contra una dictadura, sino por una nación nueva, sin pactos y mentiras”, dijo a República 18 el joven opositor Enrique Martínez, miembro de AVANZA. “A quienes aún dudan, les decimos: este proceso está abierto. La puerta está tendida con humildad y determinación, siempre que mantengan las manos limpias sin sangre u robo al pueblo de Nicaragua”, añadió.

“Sabemos que la unidad no se decreta ni se impone. Se teje con esfuerzo, con voluntad y con la apertura necesaria para reconocer la diversidad de pensamientos como una fortaleza, no como un obstáculo, siempre que se respete una libertad de opinión y sentimientos“, continuó Martínez.

La hoja de ruta planteada por el encuentro, explicó Martínez, busca declarar al FSLN como una organización criminal y terrorista, por su papel en la represión, la corrupción y los crímenes de lesa humanidad; impulsar una estrategia común de resistencia pacífica con presencia en territorio; y promover el desconocimiento internacional del régimen y sanciones específicas al Ejército, sus empresas y testaferros.

Asimismo, busca espaldar esfuerzos de potencias democráticas como Estados Unidos, y de la comunidad internacional en general, en la aplicación de leyes y sanciones como la NICA-ACT, RENACER y Magnitsky para frenar el financiamiento de la represión, así como “fortalecer el vínculo con las bases ciudadanas y abrir espacio a las voces silenciadas“, concluyó.