Régimen exonerará IVA en oferta turística para la “Semana Patria”. ¿Qué implica para el país?
“Un intento de mostrar una cara amigable de la dictadura” explicó el economista Douglas Castro
La vicepresidente y vocera del gobierno, Rosario Murillo, anunció el martes, 15 de agosto, que entre el 11 y el 18 de septiembre estará “sin IVA toda la oferta turística, sin IVA para las familias que visitan todos estos espacios de disfrute y de alegría y de unidad familiar”.
El Impuesto al valor agregado (IVA) es un porcentaje gravado de bienes y servicios consumidos. En Nicaragua se estableció como una tasa fija del 15% del valor de un bien o servicio dado, aumentando ligeramente el precio.
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Asimismo, la vicepresidente anunció la producción de propaganda para promover el turismo en Nicaragua, mencionando algunos eslóganes alusivos a lugares y elementos propios del país en un intento de aumentar los números de una industria tan lucrativa como es el turismo para el país.
Para el economista y sociólogo Douglas Castro, esta medida es un evidente intento de estimular la economía. “Disminuir temporalmente los impuestos para fomentar el consumo en momentos de contracción económica o para reactivar sectores específicos” es una táctica de algunos gobiernos, explicó.
No aplicar el IVA, entonces, tendría el efecto inmediato de reducir los precios, “un intento de mostrar una cara más amigable y popular de la dictadura, ante las críticas internacionales y el descontento nacional”, señaló Castro.
“El mes de septiembre es tradicionalmente significativo en Nicaragua debido a las celebraciones de la patria. Eliminar el IVA tiene como objetivo fomentar el turismo interno y posiblemente atraer turistas extranjeros” dijo el experto.
Pero igualmente advirtió que, si bien espera un aumento del consumo a corto plazo, “el gobierno deja de recaudar ingresos significativos por impuestos, lo que puede tener un impacto en su capacidad para gastar en otras áreas importantes”.
“Además, existe el riesgo de que los clientes simplemente adelanten compras que habrían hecho más tarde, lo que conduciría a una disminución en el consumo posterior a la exención” agregó.
Castro asegura que otros países, como Colombia, ya habían aplicado políticas similares, pero no de manera continua. “Es crucial analizar su impacto a largo plazo, los resultados pueden diferir de país en país”, concluyó el economista.