Tras el asesinato de un indígena en la comunidad mayangna Alal, familias enteras buscan refugio en Musawas
Defensor indígena denuncia que detrás de los ataques y asesinatos está la omisión del Estado quien al no actuar en contra de los crímenes, “legitiman la presencia de colonos en los territorios indígenas”
El indígena Bernabé Palacios Hernández, de 44 años edad, fue asesinado por colonos armados este lunes 24 de abril a eso de las 7:00 de la mañana, en la zona Siwah Asang, en la comunidad de Alal, en el territorio mayangna Sauni As, en el Caribe Norte de Nicaragua, cuando se encontraba junto a su esposa y un hijo menor en su parcela de maíz, hasta donde llegaron colonos armados a atacarlo, hasta asesinarlo, según la narración de comunitarios.
La organización Prilaka Community Foundation en su cuenta de Facebook confirmó el crimen y declaró que la zona se encuentra en “alerta roja” y señaló como responsables del asesinato a colonos armados.
Asimismo, mencionó que actualmente las familias ante el temor de otro ataque, se han desplazado hacia Musawas. “Hay mucho temor por lo que ya ha pasado y por lo que puede llegar a pasar”, precisó Prilaka.
“Las comunidades, mayormente las mujeres, niñas, menores de edad, desde ayer, se estaban organizando para poder resguardar a los más vulnerables en un lugar seguro, en Musawas, que es la capital del territorio”, indicó Wari, un comunitario.
Urgen al gobierno “asumir su responsabilidad”
El organismo hizo un llamado al Estado de Nicaragua a “asumir su responsabilidad” para garantizar el derecho a la vida y a la propiedad de las comunidades indígenas.
Asimismo lanzó un SOS a la comunidad internacional para que estén “pendientes de esta profunda crisis que vivimos en nuestros territorios”.
Wari, un defensor indígena por su parte mencionó que detrás de los asesinatos y ataques siempre está la omisión del Estado y las autoridades competentes como el Ejército y la Policía, quienes “al no actuar en contra de los crímenes, legitiman la presencia de colonos en los territorios indígenas con el pretexto de que generan divisas porque hacen minería ilegal, ganadería. Al Estado de Nicaragua le interesa el dinero sin importar que de por medio se estén violentando a las comunidades indígenas”.
A la vez señala que, “los comunitarios y comunidades son un estorbo y los colonos saben eso, saben la permisibilidad del Estado y no les interesa masacrar, matar, porque al final del día saben que no serán juzgados ni condenados”.
El Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (Cejil) ha advertido que las poblaciones indígenas de Nicaragua corren el riesgo de ser exterminadas por la constante invasión de sus territorios.