Institucionalidad lenta para proteger a migrantes nicaragüenses en Costa Rica
Expertos además señalaron durante un webinar que existe pocas oportunidades en Costa Rica para migrantes nicas de alto nivel educativo, que han llegado al país centroamericano en los últimos 4 años
La economía de Costa Rica encuentra un siginificativo soporte en la fuerza laboral de los migrantes nicaragüenses que han decidido abandonar su país por diferentes factores. Sin embargo, para personas con una preparación superior o calificada, continúa siendo difícil insertarse laboralmente en el país centroamericano, que hoy experimenta grandes retos frente al creciente flujo migratorio de los nicas.
El catedrático costarricense Carlos Granados, expresó en un webinar realizado bajo la alianza 4 Medios Independientes Informando Colaborativamente (4MI), que Costa Rica posee una estructura económica que es muy difícil de sostener para la situación demográfica actual, lo que la hace dependiente de la mano de obra de los nicaragüenses.
“La migración de 1980 era parte de una historia migratoria entre Nicaragua y Costa Rica. Actualmente estamos viendo la economía transfronteriza, porque los cultivos de naranjas, están trabajando a ambos lados de la frontera entre Nicaragua y Costa Rica”, añadió.
En ese sentido, destacó que debido a los altos flujos migratorios, actualmente es muy difícil que una familia no tenga vínculos con nicaragüenses.
“Hay niños con doble nacionalidad, familias mixtas y eso es una realidad. Hay que trabajar mucho para reducir los abusos”, expuso.
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Migrantes nicaragüenses deben aspirar a derechos ciudado en Costa Rica
Gabriela Rodríguez Pizarro, ex relatora de la Organización de Naciones Unidas (ONU) para los Derechos Humanos de los Migrantes, señaló que actualmente es muy difícil que los nicaragüenses con preparación académica puedan homologar sus títulos universitarios en Costa Rica.
“Uno de los desafíos más grandes es la homologación de los estudios de Nicaragua. Las personas están en una alta situación de estrés y este trauma se hace crónico. La depresión es una enfermedad y puede terminar muy mal. Por eso, esto se debe tratar en grupo”, afirmó.
Destacó que aunque la institucionalidad estatal en Costa Rica es muy “buena”, las respuestas de protección son lentas y burocraticas frente al gran flujo de migrantes nicaragüenses, que ya sobrepasa los 600 millones de connacionales, engrosado particularmente a partir del estallido social de abril de 2018, algo con lo que coincide el catedrático de la Universidad de Costa Rica (UCR).
Granados está convencido que los migrantes deben aspirar a derechos ciudadanos.
“Qué derechos gano por estar trabajando en Costa Rica, por supuesto un salario digno sería el primero y completo parte del modelo consiste en eso, consiste en no pagar, consiste en pagar muy por debajo del salario mínimo, en evadir de todas las formas posibles y eso se da, aunque se ha avanzado un poco. Esta claro que el rumbo económico de este país (Costa Rica) no ofrece oportunidades para gente con alto nivel educativo”.
En tanto Rodríguez Rizarro advierte de la concentración de la fuerza laborar nica en los sectores agrícolas y servicio, conllevando a percepciones erroneas.
“La gente está viniendo a trabajar a estos monocultivos porque el pequeño productor (en Costa Rica) se eliminó. Hay que luchar en ordenar pacíficamente, pero en concreto, cómo vamos a manejar el tema migratorio y en cifras sin que nos digan que estamos desplazando mano de obra nacional”, expuso.
La ex relatora de la ONU considera urgente terminar con el modelo neoliberal “transa” que cosifica a las personas migrantes desde el momento que se concibe producir a bajo costo con migración irregular.
Rodríguez añadió que los migrantes deben prestar atención a su salud mental, especialmente a quienes se vieron forzados a salir de forma abrupta.
“El trauma se mantiene, porque la dictadura también persigue en el exterior y ha vulnerabilizado a las personas. Todo lo que implicó la huída se mantiene y hay casos de personas que se han devuelto por no encontrar la posibilidad de insertarse”, señaló.
El Centro de Estudios Transdisciplinarios de Centroamérica (Cetcam) que dirige la socióloga Elvira Cuadra en su informe El comportamiento de la migración nicaragüense en el período 2018 – 2021, destaca que desde hace varias décadas, la región expulsa a sus ciudadanos hacia otros destinos y para los nicaraguenses, Costa Rica casi siempre ha sido el principal lugar de llegada.