Más del 90% de solicitudes de refugio en Costa Rica son de nicaragüenses
De enero al 31 de mayo del 2022 unos 32,593 nicaragüenses han solicitado refugio en Costa Rica, cifra que supera en creces a otras nacionalidades.
Nueve de cada diez solicitudes de refugio en Costa Rica son de nicaragüenses según datos de Migración y Extranjería costarricense.
El dato se desprende de la exposición de Esther Núñez, asesora legal de Migración y Extranjería de Costa Rica en el Foro “Derribando Muros”, organizado por SOS Nicaragua en el marco del Día Mundial del Refugiado, que se conmemora cada 20 de junio para enaltecer la fuerza y el coraje de las personas que se han visto obligadas a abandonar su hogar para escapar de conflictos o persecuciones.
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Este porcentaje reflejan el enorme desplazamiento forzado de nicaragüenses por la violencia estatal y las carencias económicas.
La joven Katherine Estrada es parte de esa cifra que no para de crecer. Según ella es lento el proceso para tener una resolución a su solicitud de refugio y esto limita la integración en Costa Rica, que es el principal destino para los nicaragüenses en busca de protección.
Según los datos de Migración costarricense 35,519 personas de diferentes nacionalidades han pedido refugio en el país centroamericano hasta el 31 de mayo de 2022.
32,593 solicitantes son nicaragüenses, número que supera con creces a las demás nacionalidades como la venezolana, colombiana y cubana.
A pesar del alto número de solicitudes de asilo, apenas 526 fueron aprobadas este año.
40% de probabilidad de ser refugiado
Esto representaría el 40% de probabilidad de aprobación de las resoluciones resultantes de una entrevista de elegibilidad.
Dichas entrevistas representan un momento clave para la persona solicitante de refugio. En ella se define si la persona cumple o no los parámetros para obtener el refugio o protección internacional.
266 de estas resoluciones fueron desestimadas por no presentar testimonios sólidos que indicaran persecución o peligro en el país de origen.
Espera para obtener refugio es larga
Juan.C (integrante del Movimiento Campesino) es uno de los casos exitosos. Ingresó a Costa Rica el 30 de agosto de 2018.
Ese mismo día se entregó a las autoridades de Migración y Extranjería en el puesto fronterizo de Los Chiles, explicó su situación, le tomaron fotografías, sus huellas dactilares y le entregaron su número para su primer entrevista para solicitar refugio.
Tres meses después obtuvo su carnet de solicitante de refugio y luego de otros tres meses el permiso laboral. El 26 de marzo del 2021 realizó su entrevista de elegibilidad y hasta el momento no ha tenido respuesta.
“Esto me ha obstaculizado el movilizarme fuera del país para incidir internacionalmente por la organización a la que pertenezco”, dijo Juan a República 18.
Campesinos “los más vulnerables”
Jeffer Bravo de la Unidad de Exiliados Nicaragüenses (UEN) explica que la población campesina migrante “es uno de los sectores más vulnerables” en Costa Rica.
Según Bravo, esto se debe principalmente a la brecha tecnológica de esta población lo que impide que tengan una comunicación eficiente con las oficinas de Migración.
Lo que hace al caso de Juan.C, en un caso excepcional. Muchos campesinos perdieron su cita en 2020 por la pandemia.

Solicitantes optan por “protección complementaria”
Debido a la alta taza de denegación y desestimación de solicitudes de refugio, muchos exiliados han optado por solicitar la “protección complementaria”.
El estatus de protección complementaria es una figura jurídica a la que una persona puede optar cuando se le ha denegado su solicitud de refugio, siempre y cuando sienta que su vida está en riesgo al volver a su país de origen.
Por ello, las solicitudes de protección complementaria de febrero de 2021 al 31 de mayo de 2022 fueron de 4,038.
La mayoría corresponde a nicaragüenses, 2,356 (58%), 1,445 correspondería a venezolanos (36%) y 237 a ciudadanos cubanos (6%).
Solicitudes de refugio van en aumento
Durante el año pasado (2021), el número de solicitudes de refugio se elevó a 59,450 comparado con el 2020 cuando, por la pandemia de Covid-19 se redujo el número de solicitudes a 12,689.
La población migrante nicaragüense ha representado históricamente a la mayoría de migrantes regulares e irregulares en Costa Rica.
Según estimaciones de Migración y Extranjería de Costa Rica, existen unos 350,000 nicaragüenses viviendo en el vecino del sur y la Agencia de la ONU para los Refugiados eleva el número de nicaragüenses solicitantes de refugio a 150,000.
Debido a la alta presencia de nicaragüenses en Costa Rica, la población local ha desarrollado cierta intolerancia hacia los migrantes, reflejado en expresiones xenofóbicas.
Esto se reflejó más durante la pandemia de Covid-19, cuando las redes sociales explotaron en acusaciones dirigidas a los migrantes nicaragüenses, aunque la persona que trajo el virus a Costa Rica fue una turista estadounidense.
A pesar de ello “la población migrante más que ser una carga, representa una ganancia. Ellos aportan el 12 % del PIB a este país”, dijo Inés Estela, vicepresidenta de la alianza VenCR.