Escalada de violencia en el tercer aniversario de la rebelión de Abril
Del 15 al 18 de abril se registraron 245 incidentes de hostigamiento y asedio policial que violentan el derecho a la libre movilización, el derecho a reunión y el derecho a la protesta cívica
Un informe del Monitoreo Azul y Blanco da cuenta que la represión y violencia de Estado ha aumentado en relación a hostigamientos, amenazas y agresiones en contra de distintos sectores de la población, con un marcado énfasis en familiares de víctimas de abril y familiares de personas presas políticas, así como personas excarceladas.
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Del 15 al 18 de abril el Monitoreo Azul y Blanco registró un total de 245 incidentes de hostigamiento y asedio policial que violentan el derecho a la libre movilización, el derecho a reunión y el derecho a la protesta cívica, impidiendo que personas opositoras puedan salir de sus hogares.
De acuerdo al monitoreo los departamentos con más incidente de represión han sido Managua, Matagalpa, Carazo, León y Masaya. Las víctimas han sido personas excarceladas políticas y familiares, defensores, periodistas, activistas, familiares de víctimas de abril y manifestantes opositores.

Para la Unidad Nacional Azul y Blanco (UNAB) esta escalada de violencia ocurre en vísperas y durante la conmemoración del tercer aniversario de la resistencia cívica, en memoria de todas las personas asesinadas, desaparecidas, secuestradas, detenidas ilegalmente y exiliadas. “Esta situación demuestra la anormalidad que se vive en todo el país”.
Roger Reyes, integrante del Consejo Político de la UNAB denunció que Ortega y Murillo realizaron diferentes actos de violaciones a derechos constitucionales como secuestro de opositores, allanamiento en propiedades privadas, asedio total en diferentes puntos de Nicaragua; “así mismo el despliegue policial para tener un país completamente sitiado por una policía orteguista, una policía que se ha encargado de violentar estos derechos”.
En tanto el Colectivo de Derechos Humanos Nicaragua nunca más señala que la imposición del Estado de Excepción para la ciudadanía que activamente ejerce derechos políticos, se ha vivido en formas de asedios y hostigamientos, que implican el derecho a la inviolabilidad del domicilio. Se han practicado allanamientos ilegales y acusaciones sin fundamento, fabricadas por los operadores de justicia.