Xenofobia y pandemia, principales retos para mujeres exiliadas

En Costa Rica, la pandemia ha agravado las dificultades de la población migrante, en especial la de mujeres exiliadas que ahora enfrentan amenazas más allá de la infección del virus

  • 6:54 pm
  • Jun 26, 2020
mujeres exiliadas enfrentan xenofobia
República 18

Haber salido de su país ha sido difícil, y sin duda, el proceso de adaptación en un país ajeno también lo es.  Más de cien mil nicaragüenses han tenido que huir de su país para salvaguardar su vida y han afrontado el reto de iniciar de nuevo, una gran parte de este grupo migratorio son mujeres exiliadas, quienes, además de xenofobia y exclusión, han sido víctimas de abusos laborales y físicos.

En Costa Rica, la pandemia es una crisis que no solo ha venido a afectar el área laboral de las mujeres exiliadas o solicitantes de refugio, quienes antes ya tenían una situación difícil. También ha acentuado el incremento de la violencia de género y la xenofobia.

“Cuando todas estas cosas se mezclan, el desempleo, la xenofobia que podes leer en las redes, que es duro y cruel, te pueden llevar a caer en depresión”, expresó durante una reunión virtual, Heyling Marenco, miembro del Colectivo Feminista Volcánicas.

“El reto para nosotras siempre va a ser alto, siempre estaremos luchando contra cosas como la pandemia, xenofobia, migración, violencia y también reinventándonos”, señaló la joven en la reunión organizada por Managua Furiosa.

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De igual manera, la miembro del Movimiento Campesino, Nuris Sequeira, señala que los y las campesinas han sido uno de los sectores más vulnerables y que más han sufrido la xenofobia y el embate de las medidas regulatorias tomadas por Costa Rica en la zona norte del país. Luego de haberse acrecentado el número de casos de COVID-19 en la zona fronteriza con Nicaragua, el vecino país, ha reforzado sus medidas migratorias.

Sin embargo, Sequeira asegura que “la actuación de las autoridades costarricenses no ha sido la adecuada con el campesinado. Hay mucha desinformación y malos tratos… nos hemos encontrado con mujeres que se quieren regresar a Nicaragua porque se sienten muy mal”.

A pesar de las denuncias, no existen datos que reflejen la situación de violencia que viven mujeres exiliadas nicaragüenses en Costa Rica; sin embargo, hay organizaciones no gubernamentales que tratan de incluir a la mujer migrante en el mercado laboral costarricense.

Tal es el caso de Fundación Mujer, organización sin fines de lucro que trabaja sobre los ejes de “atención integral”, como señala su directora Zobeida Moya.

Esta organización tica brinda atención sicológica y económica a las mujeres, esta última comprende los ejes de inclusión al mercado laboral y capacitaciones en derechos y deberes dentro de la nación centroamericana.

Según la licenciada Moya, “el empoderamiento económico y el empoderamiento de forma integral ayuda a paliar un poco el tema de la violencia de género”.

De igual manera “el empoderamiento legal va vinculado al empoderamiento emocional”, asegura Marenco.

Para las mujeres exiliadas, los principales retos que se presentan desde el punto de vista personal y organizacional en el exilio son; la humanización de las instituciones, cómo trabajar el tema de la xenofobia, el humanizar a las personas que las ven con odio, conocer más sobre sus derechos, cómo hacer redes y fortalecerlas, así como la educación e información en temas de adaptabilidad, tecnología y movilidad.

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