Multas falsas, parole engañoso: las estafas más comunes a migrantes
Las estafas contra migrantes se aprovechan de la situación desesperada en que muchos se encuentran
Cierto día Ronmell López recibió una llamada de uno de los migrantes que a diario ayuda en su trabajo como experto paralegal de migración. Entre llantos, esta persona le explicó la situación: la habían estafado.
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Y no fue la única persona en hacer esa llamada recientemente, según relató López a República 18. “Me ha llamado mucha gente, en especial gente que acaba de venir (a Estados Unidos)”, para consultarle sobre algunas ofertas dudosas que han recibido.
Entre esos llamados ha podido vislumbrar al menos tres modalidades de estafa: multas falsas, en las que los estafadores se hacen pasar por autoridades locales para extorsionar y exigen dinero; falso parole, en la cual los estafadores se hacen pasar por autoridades migratorias para exigir dinero a migrantes en busca de patrocinio para el proceso de parole humanitario; y la última es una forma de chantaje en la que los estafadores fabrican material incriminatorio para luego proceder a exigir dinero bajo la amenaza de divulgarlo.
“Multas” falsas
En el primer caso, López relata cómo “llaman a la persona y le dicen que les van dar gratis un teléfono. Algo bonito les dicen, un iPhone, y les piden la dirección u otros datos” explicó. “Pero luego de que lo aceptan, en la tarde los llama otra persona diciendo que es la Policía y que debe pagar 800 dólares de una supuesta multa para que lo perdonen de un delito“, algo que puede llegar a atemorizar a personas cuyo estatus migratorio es irregular.
“Intimidan a la gente como no tienen idea. Hablan de llamar a jueces, de toda clase de consecuencias terribles” dijo López, quien señaló que muchos de los números de teléfonos de estos estafadores son de diferentes lugares del mundo, como Puerto Rico o Colombia, pero que los propios estafadores “parecen como si son de aquí (Estados Unidos)”, por lo que recomienda permanecer alerta.
“Me imagino que algunos han de haber pagado ya” lamentó el experto.
Falso parole
La segunda modalidad de estafa que López identificó tiene que ver con el parole humanitario, implementado por Estados Unidos para beneficiar a migrantes de Nicaragua, Venezuela, Cuba y Haití desde principios de 2023, quienes a través de un patrocinador pueden llegar a residir en los Estados Unidos por hasta dos años.
“De repente, las personas que ayudo con el proceso de parole me llaman dos o tres días después de haber aplicado al parole y me dicen que ya los aprobaron, yo me extraño y les pido que me muestren” contó López.
Tras un correo de dudosa procedencia, con una terminación de dominio no propia del gobierno de Estados Unidos (.gov) o del Servicio de Ciudadanía e Inmigración de los Estados Unidos (USCIS), López se encontró con un sitio que se hacía pasar por USCIS y pedía información personal.

Este otro grupo de estafadores también pidió 800 dólares a la víctima, supuestamente para concluir positivamente su proceso de parole. “Pero lo que más me deja asombrado es que (a esta víctima) la llamaron y le hicieron una supuesta entrevista, porque estaba buscando patrocinador (para su proceso de parole) a través de una organización” señaló López.
En la entrevista, realizada a través de videollamada, un sujeto disfrazado de agente migratorio en lo que parecía ser una falsa oficina del Departamento de Seguridad Nacional (“Homeland Security”) de los Estados unidos conducía la supuesta entrevista, pidiendo detalles personales.

“Migración no hace entrevistas ni por teléfono ni por cámara” aclaró López. “El parole es gratuito, comenzando por ahí, ya se debe saber que es un fraude” agregó.
Chantaje y falsificación
En la tercera modalidad, la peor de las tres en opinión de López, posee una naturaleza obscena. Esta última modalidad inicia con una llamada, a menudo por Facebook Messenger, de un perfil falso de mujer, con fotografías atractivas, a uno de hombre, la víctima.
Al aceptar la llamada, esta se realiza, pero nadie contesta del otro lado. Así pasa por algunos segundos hasta que la llamada se corta. Tiempo después la víctima es contactada con un video modificado en el que la víctima, por medio de trucos de edición, falsifica una escena de masturbación y la liga con imágenes de apariencia infantil, de modo que, tiempo después, intentan chantajear a la víctima haciéndole creer que podrá enfrentar las consecuencias penales de un acto tan vil.
“A la gente no le gusta hablar de esto” comentó López.. “Les dicen que la Policía va a llegar, que es una red de pornografía infantil y tráfico de menores, para así amedrentar y sacar, una vez más, la suma de hasta 800 dólares” explicó.
Ante una situación como esta, López recomienda mantener la calma. “Siempre es visible que se trata de una manipulación; una persona que me llamó me dijo que se dio cuenta porque un tatuaje que tiene no aparece en el video” dijo López.
“Hay que estar vigilantes”
Como recomendación, López insta a que, ante cualquier sospecha, “pongan la dirección de correo, el número en Google y busquen las palabras ‘scam’, ‘scammer’, que en inglés significa ‘estafador’, así como estar vigilantes de cuáles son los sitios y direcciones oficiales“.
La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) en México también ha advertido sobre otras modalidades de estafa y fraude al otro lado de la frontera. También Naciones Unidas ha advertido sobre “diversas comunicaciones transmitidas a través del correo electrónico, sitios web, mensajes de texto, correo postal o fax en que se afirma falsamente que han sido emitidas por las Naciones Unidas o sus funcionarios o con su colaboración”, cuyo objetivo es obtener dinero haciéndose pasar por estas instituciones.

Según la Comisión Federal de Comercio de los Estados Unidos, en 2022 las estafas y fraudes costaron 8.8 mil millones a ciudadanos estadounidenses, en su mayoría personas de la tercera edad. Aunque no existen datos oficiales al respecto, en Nicaragua también se ha observado un fenómeno similar en los últimos años, en particular haciéndose pasar por representantes de servicios bancarios.
“No hay que confiarse. Cualquiera puede ser víctima de una estafa” recordó López, señalando además que estos delincuentes se aprovechan de la esperanza de las personas, de las buenas intenciones y del poco conocimiento tecnológico para robar y manipular desde la distancia y protegidos por el anonimato.