Morir bajo el sufrimiento de la ausencia de justicia en Nicaragua

Padres y madres de víctimas directas de la dictadura murieron en los últimos 5 años sin ver la justicia por sus familiares asesinados, presos o excarcelados políticos. Recordamos a quienes hasta el último día demandaron justicia

  • 5:26 pm
  • Feb 22, 2023
justicia en Nicaragua
República 18

“No me dejaron decirte adiós, mamá. Hoy, desde el destierro, me impiden visitarte. En libertad extraño tu voz y tus abrazos. Sé cuánto esperaste el momento de encontrarnos, pero levanto la mirada y junto a Dios te veo sonreír y hasta el cielo te abrazo. Sí se pudo mamá”. Este ha sido el mensaje del excarcelado político Max Jerez hacia su madre, Heidi Meza, quien murió en 2021 sin verlo en libertad.

En abril de este 2023 se cumplen cinco años del inicio de la lucha cívica en Nicaragua. Los asesinatos, las torturas, detenciones ilegales, secuestros y demás crímenes cometidos por la dictadura de Daniel Ortega continúan en la impunidad. Los familiares de las víctimas directas no han parado un solo día demandando justicia en medio de las adversidades. Pero hay quienes dieron su último suspiro esperando que los criminales paguen por sus delitos. 

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Hay madres, padres y hermanos de personas asesinadas, presas políticas o excarceladas que a lo largo de estos años no alcanzaron ver la justicia que, a criterio de especialistas en derechos humanos, aún no está cerca de llegar. Lo dicen al analizar la represión sistemática y la falta de voluntad política del régimen para que finalmente se restablezca la libertad, la democracia y la justicia imparcial en Nicaragua. 

Entierro de Heidi Meza, mamá de Max Jerez.

El último caso

Álvaro Conrado Avendaño, padre del niño mártir de las protestas Alvarito Conrado, es el más reciente caso en esta lista donde se encuentran Petrona Domínguez, Hilda Hurtado, Silvana Pérez, Aura Palacios, el pastor Ángel Augusto Gahona, Heidi Meza, Marta Isolina Bucardo, Carmela Arteta, Marta Lorena Rocha y Ezequiel Mairena. 

En el caso de las personas que en su momento eran presas políticas pero que fueron excarceladas, a ninguna se le permitió poder estar en los funerales de sus familiares fallecidos, pese a que el artículo 69 de la Ley del Régimen Penitenciario establece que los reos tienen derecho a un «permiso extraordinario de salida transitoria en caso de fallecimiento o enfermedad grave de los padres, hermanos, cónyuge e hijos». Esta salida puede ser incluso por más de 72 horas. 

Álvaro Conrado Avendaño

Conrado Avendaño murió el pasado 28 de enero del 2023 en un hospital de Managua, a causa de un infarto. Era el padre de Alvarito Conrado Dávila, un adolescente de 15 años que fue asesinado por un disparo en el cuello la tarde del viernes 20 abril de 2018. 

Conrado Avendaño jugó un papel importante en la conformación de la Asociación Madres de Abril (AMA), organización de víctimas directas que sin descanso continúan exigiendo justicia por sus familiares asesinados. Hasta su muerte era el presidente de AMA.

Álvaro Conrado Avendaño, papá del niño mártir Alvarito Conrado

“Su incansable trabajo y compromiso con la esperanza colectiva de un futuro mejor (…) nos servirá de inspiración, luz y guía para continuar su legado”, expresó dicha organización en un emotivo comunicado. 

“Mi hijo era un niño normal y me duele realmente (…) pero yo no quiero un mártir, a mí no me sirve eso, yo lo que solicito es justicia”, señaló Conrado Avendaño en mayo de 2018, cuando interpuso una denuncia en la Fiscalía nicaragüense, donde nunca le dieron una respuesta.

Heidi Meza

“No logramos que Max se despidiera de su mamá”, dijo Dolly Mora, integrante de la Alianza Universitaria Nicaragüense (AUN), al confirmar el 17 de septiembre de 2021 la muerte de Heidi Meza, madre del ahora excarcelado político Max Jerez.

Meza, de 67 años, había pasado en estado delicado de salud durante semanas tras sufrir un derrame pleural y neumonía.

Heidi Meza demandando la libertad de su hijo

La Dirección de Auxilio Judicial (DAJ) negó el permiso para que el líder estudiantil pudiese visitar y despedirse de su madre, a pesar de las gestiones realizadas por su abogado.

Las autoridades ni siquiera se dignaron en comunicarle a Max lo ocurrido con su mamá. Hasta un mes después. El líder universitario era el único hijo de Heidi Meza.

Ángel Augusto Gahona

El pastor Ángel Augusto Gahona falleció la madrugada del 23 de septiembre de 2021, después de ocho días de estar internado por complicaciones respiratorias en el hospital Ernesto Sequeira de Bluefields, en el Caribe Sur. 

Era el padre del periodista Ángel Eduardo Gahona, asesinado de un disparo en la cabeza el 21 de abril de 2018 en Bluefields. Los disparos, según testigos, fueron lanzados por agentes policiales.

El pastor Ángel Augusto Gahona, padre del periodista asesinado Ángel Eduardo Gahona

La familia del pastor dijo que falleció luego de permanecer intubado durante cuatro días, tras dar positivo a los exámenes del Covid-19. 

Durante un homenaje a su hijo en Costa Rica, el pastor dijo a República 18 que en Nicaragua “no va a haber paz si primero no hay justicia”. “Eso es lo que debe reflexionar la dictadura, eso es lo que deben reflexionar los seudogobernantes que tienen secuestrado a nuestro país”, señaló ese día.

Hilda Chamorro Hurtado

Era madre del empresario y expresidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), José Adán Aguerri. Falleció sin poder despedirse de su hijo el 11 de octubre del 2021, informaron miembros de la Alianza Cívica.

El último deseo en vida de ella era poder ver a su hijo para despedirse, según la Alianza Cívica. Pero esto no fue posible ya que las autoridades de “El Chipote” no otorgaron el permiso especial. 

Hilda Chamorro, madre del empresario José Adán Aguerri

“Doña Hilda era una mujer de fe, ciudadana ejemplar y valiente”, publicó en esa ocasión la Alianza Cívica. Varias complicaciones en su salud fueron las que le arrebataron la vida. 

José Adán Aguerri estuvo detenido desde el 8 de junio de 2021 cuando agentes policiales lo secuestraron en su casa. Fue acusado por el Ministerio Público, controlado por operadores políticos sandinistas, de “conspiración” y “menoscabo a la integridad nacional” en perjuicio del Estado de Nicaragua.

Es parte de la lista de 222 personas presas políticas excarceladas y desterradas el pasado 9 de febrero hacia Estados Unidos.

Petrona Domínguez

A sus 73 años, la madre del excarcelado político Wilfredo Brenes murió el 2 de junio del 2020 a las 4:30 de la madrugada, en el hospital Sermesa de Masaya.

Domínguez permaneció internada durante cinco días en estado delicado de salud. Los familiares señalaron en su momento que presentaba fiebre, tos, cansancio y presión baja.

Los médicos dijeron que Domínguez habría fallecido por una neumonía que le provocó posteriormente un infarto.

Petrona Domínguez, madre del opositor de Masaya Wilfredo Brenes

Con todo y los múltiples padecimientos crónicos de salud, la madre del preso político se mantuvo firme en la exigencia de justicia y libertad para su hijo, quien había sido detenido cuatro veces por la Policía. 

En la última ocasión, Brenes fue secuestrado el 20 de abril del 2020, cuando se encontraba en su puesto de venta de pollo en Masaya.

El opositor fue señalado por el régimen de tenencia de drogas y armas de fuego, junto a la excarcelada política Karla Escobar, también originaria de Masaya. Él también fue excarcelado.

Ezequiel Mairena

Ezequiel Mairena, hermano del excarcelado político y exaspirante a la presidencia Medardo Mairena, falleció el 25 de junio del 2022, luego que el camión donde se trasladaba se volcara en el empalme de San Pedro de Lóvago, en Chontales.

Mairena, de 31 años, fue trasladado a un hospital en Juigalpa y después a otro en Managua, donde los médicos le practicaron varias cirugías producto de las múltiples lesiones que sufrió durante el accidente.

Ezequiel Mairena, hermano del líder campesino Medardo Mairena

El régimen, como en la mayoría de los otros casos, no informó al preso político sobre la muerte de su hermano. 

Medardo Mairena, líder del Movimiento Campesino, fue secuestrado el 5 de junio del 2021 por supuestas acciones conspirativas contra la soberanía nacional.

Fue declarado culpable y sentenciado a 13 años de prisión el 18 de febrero de 2022. También lo inhabilitaron para ejercer cargos públicos. Actualmente se encuentra desterrado en Estados Unidos.

Aura Cela Palacios

La profesora jubilada Aura Cela Palacios, de 68 años y madre del opositor Chéster Membreño, falleció el 10 de enero de 2019 a causa de un aneurisma.

En el caso de Membreño, secuestrado en julio de 2018, el día del entierro de su mamá las autoridades penitenciarias lo aislaron todo el día. 

Lo trasladaron a los Juzgados de Managua sin ninguna razón, donde pasó en los calabozos del edificio.  No hubo comida, ni información del motivo de la “visita” a los juzgados.

Entierro de Aura Cela Palacios, madre del opositor Chéster Membreño

Aura Cela murió en su casa en Masaya y era una de las madres que pedía de manera constante la libertad de su hijo de manera pública.

Unos días después de la muerte de su mamá, la jueza segunda de distrito penal de juicio de Managua, Adela Cardoza, condenó a 30 años de cárcel a Membreño. Pero cinco meses después, en junio del 2019, fue liberado bajo la llamada Ley de Amnistía.

Silvana Pérez

La madre del excarcelado político Uriel Pérez, originario de Masaya, falleció el 24 de diciembre del 2021. A pocas horas de iniciar la Nochebuena y las celebraciones de Navidad.

Murió luego de pasar varios días postrada en una cama producto de un derrame cerebral. Es conocido que las madres y padres de los presos políticos se agravan de sus enfermedades ante la situación de sus hijos. 

Silvana Pérez muestra la foto de uno de sus hijos

Uriel Pérez, quien vivía en los Altos de Masaya, fue detenido el 13 de noviembre de 2019. Un día después también fue arrestado su hermano Víctor Pérez, quien finalmente fue puesto en libertad.

Marta Isolina Bucardo Campos

Marta Bucardo murió a sus 67 años el 16 de diciembre de 2018. Ella era madre y abuela de los presos políticos Francisco Pérez Bucardo y Bryan Pérez Ampié, respectivamente.

Los familiares denunciaron que la salud de ella empeoró cuando su hijo y su nieto fueron encarcelados.

Vela de Marta Bucardo, madre y abuela de Francisco y Bryan, respectivamente.

Antes de morir estuvo conectada a un respirador en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Hospital Lenin Fonseca, tras sufrir un infarto.

A Francisco y a Bryan los señalaban de apoyar uno de los tranques ubicado en Jinotepe, Carazo, durante los primeros meses de las manifestaciones en Nicaragua. El cuerpo de la señora Bucardo descansa en el cementerio de Diriamba.

Carmela Arteta

Carmela Arteta, de 94 años, murió el 2 de diciembre de 2018 debido a una neumonía. Ella era madre del militar en retiro y excarcelado político Alfonso Morazán Castillo.

Martha Rocha Rocha

Martha Rocha Rocha murió a sus 51 años el 18 de noviembre de 2018 debido a un derrame cerebral.

Ella era madre del preso político Misael Escorcia, quien tenía 18 años cuando la perdió.

Pese a las peticiones, las autoridades penales tampoco permitieron que le diera el último adiós a su mamá.

Un golpe emocional

La psicóloga Darling Díaz, del centro clínico La Concordia, señala que la dictadura en Nicaragua utiliza como tortura este mecanismo de incumplir la ley y no dar permisos para que los presos políticos vean por última vez a sus familiares fallecidos.

“Lo que busca es darles un golpe moral. Su afán es hacerlos sufrir, incluso, jugando con algo tan duro y simbólico como es el impedirles dar el último adiós a sus padres o madres”, dice la especialista.

Precisamente, países autoritarios como Cuba, Venezuela y Corea del Norte también impiden a las personas presas políticas ir a las honras fúnebres de sus familiares.

La presidenta del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), Vilma Núñez, señala que el Estado de Nicaragua ha violado incluso las “Reglas Nelson Mandela”, de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), que obligan a las autoridades penitenciarias informar a los presos formalmente “en caso del deceso o situación grave de un familiar. También permitir que asistan al funeral”.

Existen otros casos de familiares de presos políticos que han muerto esperando justicia. Pero han preferido callar por el temor latente de las represalias.