Familiares preocupados por la vida y la salud de los presos políticos, tras 52 días sin poder verles
Los familiares tienen “gran preocupación” por lo que pudo haber ocurrido durante el paso del huracán Julia, ya que algunas de las celdas en El Chipote pueden inundarse y son muy húmedas
Los familiares de las personas presas políticas que se encuentran en la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ), conocida como El Chipote, están preocupados por “la salud y la vida de” sus esposos, hijos e hijas.
En conferencia de prensa, denunciaron este lunes que esto se trata de “una tortura psicológica por parte del régimen”, puesto que han pasado 52 días sin poder ver a sus familiares que se encuentran encarcelados.
Los presos políticos “están en riesgo”
Aseguran que por las insistencias al Sistema Penitenciario para visitar a sus familiares han recibido diferentes amenazas por parte de los funcionarios.
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Dicen tener una “gran preocupación” por lo que pudo haber ocurrido durante el paso del huracán Julia, ya que saben que algunas de las celdas en El Chipote pueden inundarse y son muy húmedas.
Entre los presos políticos que corren mayor riesgo en estos momentos destacan Irving Larios, Dora María Téllez, Miguel Mendoza y Róger Reyes, quienes se encuentran actualmente en huelga de hambre para que mejoren sus condiciones carcelarias y cumplan sus derechos.
Los familiares de presos políticos coinciden en que “es imperativo que reciban atención médica especializada” debido a la edad de algunos y las enfermedades crónicas que padecen otros.
Róger Reyes con “secuelas severas”
Fernanda Guevara, esposa del preso político Róger Reyes, sostiene que no han podido constatar el estado de salud de su esposo, pues la última vez que pudo verlo fue el 28 de agosto pasado.
Guevara asegura que Reyes padeció de una psicosis transitoria tras permanecer en una celda de castigo, esto ocasionó además que el preso político perdiera la memoria en algunas ocasiones.
“Nosotros no estamos pidiendo favores, estamos pidiendo que se respete el cumplimiento de sus derechos, al igual que el de nuestra familia”, denunció Guevara.
Familiares demandan visitas, respeto a las leyes y su pronta liberación
Durante la conferencia de prensa, los familiares de presos políticos demandaron el complimiento del “Código de la Niñez” y de la “Ley Penitenciaria”, las cuales facultan a los hijos el derecho a ver a sus padres; y a los reos, el derecho a ver y comunicarse con sus hijos.
De igual manera pidieron poder comunicarse con ellos a través de llamadas telefónicas, dibujos y mensajes de los hijos e hijas, menores o mayores de edad, y demás familiares que están fuera del país.
La regularización de visitas periódicas cada 15 días para poder ver a sus familiares presos políticos y constatar su estado de salud, así también que les brinden información de cómo se encuentran en los períodos entre visitas.
Asimismo, terminar con el confinamiento solitario y el aislamiento del mundo exterior, así como la pronta liberación de todas las personas presas políticas y el respeto a sus derechos humanos.
Régimen pasa sobre tratados internacionales
Por su parte, la directora del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), Vilma Núñez, mencionó que “esto no es una cuestión ya jurídica. Esta es una cuestión de perversidad que se tiene que resolver ya”.
La defensora de derechos humanos destacó que el régimen de Daniel Ortega ha violada cada ley nacional y tratado internacional que protege los derechos de las personas encarceladas.
Entre las leyes nacionales destacan la misma Constitución Política de Nicaragua y la Ley 473 (Ley del Régimen Penitenciario y Ejecución de la Pena), que en su artículo 8 señala que “queda prohibida la discriminación para los internos por los motivos de nacimiento, nacionalidad, credo político o religioso”.
Y en su artículo 71, la Ley 473 establece que las autoridades de los centros penitenciarios: “Deben facilitar las posibilidades a los privados de libertad para que se puedan comunicar con sus familiares, personas allegadas al núcleo familiar y representantes legales acreditados de forma oral, escrita o telefónica”.
Régimen viola también las Reglas Nelson Mandela
Otro de los tratados o reglas internacionales para el trato de las personas privadas de libertad que viola el régimen de Daniel Ortega son las Reglas Nelson Mandela.
Estas definen 122 reglas o recomendaciones que la Organización de las Naciones Unidas (ONU) hace a los Estados para tratar a los reclusos y administrar las cárceles.
Estas hablan del “trato digno” que deben de recibir todos los reclusos por igual, así como la no discriminación “por motivos de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra especie, origen nacional o social, fortuna, nacimiento o cualquier otra situación”.
“Definitivamente esta nueva forma de dictadura que ha puesto a prueba la efectividad de los mecanismos de derechos humanos internacionales”, refirió Núñez.
Otra de las Reglas Mandela refiere que las cárceles no deben agravar el sufrimiento del recluso por su separación del mundo exterior y la privación de su libertad.
En este caso el régimen de Ortega se ha preocupado por separar a los presos políticos de sus familiares e hijos el mayor tiempo posible, violando una de las reglas fundamentales.


Además, el tratado internacional establece que los lugares de alojamiento de los reclusos, especialmente los dormitorios, deben cumplir todas las normas de higiene. Deben respetarse las normas sobre cantidad de aire, superficie mínima, iluminación, calefacción y ventilación.
Sin embargo, los familiares de presos políticos han denunciado en reiteradas ocasiones la falta de higiene, la excesiva humedad y de condiciones mínimas para que los presos duerman bien.
“Estos mecanismos se crearon en tiempos donde las dictaduras no tenían la saña y la crueldad que tienen estas. Quizás aquí se está estrenando otro tipo de dictadura”, mencionó Núñez.