Cada vez más sandinistas llegan a EEUU amparados por parole humanitario

Extrabajadores de agencias gubernamentales, periodistas de medios oficialistas, acusados de actos represivos, informantes y demás simpatizantes del régimen de Ortega han encontrado en el imperio un nuevo hogar.

  • San José, Costa Rica
  • 10:51 am
  • Jun 10, 2024

A pesar de los constantes ataques que el régimen profiere contra el "imperialismo estadounidense", son muchos los sandinistas que optan por asentarse en Norteamérica.

República 18
República 18

Son cada vez más los reportes de simpatizantes sandinistas que deciden migrar hacia Estados Unidos, amparados ahora por el programa de parole humanitario, a pesar de los constantes ataques que el régimen sandinista profiere en contra del país norteamericano.

El programa de parole humanitario, implementado en enero de 2023, se diseñó con la intención de frenar la migración irregular de cubanos, haitianos, nicaragüenses y venezolanos hacia Estados Unidos.

En eso tuvo éxito, al menos en un principio, pero ahora ciudadanos, activistas y organizaciones de derechos humanos nicaragüenses temen que el programa se haya convertido en una “vía de escape” para funcionarios y simpatizantes del régimen de Daniel Ortega.

Lea además: “Me cambió la vida”, programa de Movilidad Segura continúa beneficiando a nicaragüenses

Según las autoridades migratorias estadounidenses, por razones humanitarias el programa de parole es completamente discrecional. Es decir que no existe una prohibición explícita o un mecanismo que filtre a personas que hayan sido cómplices de regímenes autoritarios.

El abogado y extrabajador del Poder Judicial nicaragüense en el exilio, Yáder Morazán, ha denunciado en múltiples ocasiones, por medio de sus redes sociales, la presencia de colaboradores del régimen sandinista en Estados Unidos.

Por consiguiente, Morazán ha criticado la manera en que las autoridades estadounidenses, en concreto los oficiales del servicio de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés) evalúan a sus candidatos a estadía temporal vía parole humanitario.

Para aplicar al programa, basta con tener un patrocinador en Estados Unidos, no haber sido expulsado o no tener registros criminales de los Estados Unidos. No hay otros criterios para la solicituf, ni siquiera siendo que Estados Unidos ha sancionado repetidamente, incluso reteniendo las visas, a funcionarios sandinistas, por su participación en violaciones a los derechos humanos y el socavamiento de la democracia en nicaragua.

En teoría, son los oficiales de CBP quienes suplen al programa de parole con investigaciones de antecedentes, verificando que no entren individuos peligrosos al país. Así pues, en principio no son admisibles en el programa de parole personas involucradas en actividades como prostitución, tráfico humano, lavado de dinero, terrorismo o asociadas a partidos comunistas.

Además, la postura oficial del Departamento de Seguridad Nacional es que las personas que hayan servido como empleados de gobiernos extranjeros responsables en cualquier momento de violaciones a la libertad religiosa, como ocurre en Nicaragua, tampoco serán admitidos a Estados Unidos.

Pero en la práctica estas políticas no han logrado filtrar a los sandinistas. Morazán ha identificado y hecho públicas las identidades de varios individuos ligados a las fuerzas de choque paraestatales del régimen sandinista, así como a las farsas judiciales que el régimen ha fabricado en contra de opositores.

Destaca el caso de la familia Soza de Matagalpa, un clan ostensiblemente ligado a la actividad paramilitar del régimen sandinista.

El diario La Prensa ha contabilizado al menos a 30 simpatizantes del régimen de Ortega que ahora residen en Estados Unidos gracias al programa de parole humanitario. Se trata de extrabajadores de agencias gubernamentales, periodistas de medios oficialistas, acusados de actos represivos, informantes y demás sandinistas que ahora residen en Estados Unidos.

En muchos casos estos individuos tratan de borrar la evidencia de sus hechos, que otrora habían publicado orgullosos en sus redes sociales, pero usuarios los reproducen en sus denuncias públicas, en un intento de llamar la atención a las autoridades estadounidenses.