Controversia por llamar “Miss Buñuelos” a Miss Universo deja ver problemática del amarillismo en medios nacionales

Previo a la victoria de Sheynnis Palacios en el certamen de Miss Universo, la joven de 23 años debió tolerar afrontas clasistas relacionadas a su modo de vida, así como críticas severas a su capacidad como reina de belleza. “Miss Buñuelos” y “Miss COVID” fueron los epítetos empleados por Francelys Sandoval, periodista de Canal 13, […]
  • 2:28 pm
  • Nov 24, 2023
República 18

Previo a la victoria de Sheynnis Palacios en el certamen de Miss Universo, la joven de 23 años debió tolerar afrontas clasistas relacionadas a su modo de vida, así como críticas severas a su capacidad como reina de belleza.

“Miss Buñuelos” y “Miss COVID” fueron los epítetos empleados por Francelys Sandoval, periodista de Canal 13, en la revista matutina de ese medio previo a la celebración del certamen internacional que Sheynnis acabaría ganando por primera vez para Nicaragua.

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El primero de estos insultos es dirigido al hecho de que Palacios debió vender buñuelos junto a su madre y su hermano como sustento; el segundo hace referencia a un incidente del Miss Mundo 2020, que fue suspendido debido a un brote de COVID-19 en el que la propia Palacios contrajo el virus junto con otras concursantes en un tiempo en que la pandemia empezaba a asentarse a nivel mundial.

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Una cosa es criticar y otra cosa es ser ofensivo, y hubo mucha gente en los medios que fueron muy ofensivos con la personalidad de esta muchacha“, llegó a admitir recientemente Omar García, colaborador de medios oficialistas, en entrevista con Canal 8.

Por su parte, otra presentadora, Suyén Cortez, defendió a la ahora Miss Universo, “hoy por hoy me atrevo a decir que la mitad de Nicaragua está emprendiendo; incluso a los asalariados no les alcanza y venden. Vender no es vergüenza, vender es un arte, una habilidad para la cual se necesita cerebro y habilidad de palabra”, dijo Cortez.

Mientras, Sandoval no se ha pronunciado al respecto desde que Palacios ganó la corona, pero en redes sociales ha sido señalada por su actitud, exhibiendo una problemática que permea a los medios más masivos del país: el amarillismo.

El amarillismo “contamina”

La periodista nicaragüense y bloguera de 1001 Trópicos, Mildred Largaespada, explicó a República 18 que el amarillismo “es sensacionalismo y solo tiene un objetivo: usar titulares y hechos escandalosos para aumentar la audiencia; es un recurso fácil para atraer la atención de la gente y es fácil porque activa las emociones primarias como el morbo, chisme para comentar lo escandaloso”.

Largaespada explica que los medios oficialistas acuden al amarillismo —al lenguaje soez, el reporteo insensible, los ataques personales encaminados a generar dramas— porque “los índices de audiencia son muy bajos, debido a que la gente no quiere consumir solo propaganda política”.

Va desde los gestos más nimios, como el uso de “movimientos de cámara y zoom exagerados para atraer la atención cuando solo están ofreciendo información trivial o sin importancia. En las radios es usual utilizar sonidos de sirenas (de ambulancia o policiales) para atraer la atención sobre hechos con poca relevancia”, hasta atentar con la ética periodística en forma de ataques personales y burlas enfocadas en una persona.

Largaespada argumenta que el amarillismo contamina el espacio de la información, pues con “un recurso fácil ya (los medios) no tienen que esforzarse para realizar trabajos periodísticos de mayor envergadura y eso afecta la calidad periodística que tienen ahora y la del futuro”, dejando en desventaja a los medios que sí ofrecen calidad.

“A los lectores y audiencias, (las prácticas amarillistas) les hace perder el tiempo”, al dirigir su atención a “cuestiones nimias” en vez de a problemas más urgentes. “Además se produce un efecto de ya no saber distinguir qué es importante y que no”, agregó la experta.

Pero las audiencias tienen, igualmente, gran poder de influencia para mitigar esta problemática, tanto como los periodistas. En el trabajo de exponer estas prácticas como lo que son, la audiencia puede ganar mayor consciencia de los contenidos que consumen y apartarse de esta clase de contenidos enardecedores.